Investigan agujero en ala de avión American Airlines en ruta Miami-Medellín

Un Boeing 737 MAX 8 de American Airlines que voló entre Miami y Medellín el fin de semana presentó una perforación en el ala derecha, posiblemente causada por una bala. La aerolínea retiró el avión del servicio de inmediato y no hubo heridos. Aerocivil, la autoridad aérea colombiana, aún no ha recibido notificación formal del incidente por parte de las autoridades estadounidenses.
Un avión de American Airlines que hacía la ruta Miami-Medellín fue descubierto con un agujero sospechoso en el ala durante una inspección rutinaria, desatando una investigación sobre su origen. La aeronave, un Boeing 737 MAX 8, realizó el viaje de ida el domingo y regresó a Miami el lunes por la mañana. El daño fue hallado después del aterrizaje en la ciudad estadounidense.
American Airlines confirmó a través de la cadena CBS News que "identificaron una perforación" en el exterior de la aeronave durante los chequeos de rutina. Inmediatamente la compañía "retiró el avión del servicio para su inspección y reparación" y aseguró que colaboraría "en estrecha colaboración con todas las autoridades pertinentes". Lo importante para los pasajeros: no se reportó ningún herido y la aeronave no tuvo problemas para completar sus vuelos en el momento en que el daño se produjo.
Aquí viene un detalle curioso para entender por qué esto genera tanta preocupación. Según datos del sitio de monitoreo de vuelos Flightradar24, la ruta que siguió el avión cruzó sobre el mar Caribe, zona donde actualmente opera la Operación Lanza del Sur, un operativo estadounidense contra el narcotráfico. Esto podría explicar la investigación sobre si el agujero proviene de un proyectil, aunque aún no hay confirmación.
Lo que sorprende es que Aerocivil, la autoridad que regula la aviación en Colombia, dice no haber recibido notificación oficial del incidente. En un comunicado del martes, la entidad aclaró que aunque conoce por reportes de prensa que se detectaron "perforaciones en el plano derecho" de la aeronave tras el aterrizaje en Miami, "no ha recibido notificación formal sobre este evento por parte del operador aéreo, ni de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), ni de la Administración Federal de Aviación (FAA)", las autoridades competentes en Estados Unidos.
Esto ilustra un problema frecuente en incidentes aéreos internacionales: la información viaja más rápido por los medios que a través de los canales oficiales. Cuando un avión vuela entre dos países, ambas autoridades deben coordinar, pero en este caso parece que Colombia se enteró por las noticias antes que por comunicación formal. Las investigaciones continúan para determinar qué causó exactamente el daño en el ala y en qué momento preciso ocurrió.
Fuente original: Portafolio - Economía