Instituto Republicano destaca participación electoral y pide respetar resultados mientras continúa el escrutinio

Una misión de observadores internacionales del Instituto Republicano Internacional evaluó la segunda vuelta presidencial de 2026 en Colombia y destacó que la participación ciudadana creció del 58% al 63,60% respecto a la primera vuelta. Aunque registró irregularidades aisladas como compra de votos y tensiones en algunos centros de votación, concluyó que estos hechos no afectaron sustancialmente el desarrollo de la jornada. La misión también expresó preocupación por actos de violencia durante la campaña y recomendó evitar acusaciones de fraude sin evidencia verificable.
El Instituto Republicano Internacional presentó este martes su evaluación preliminar sobre cómo se desarrolló la segunda vuelta presidencial en Colombia. La misión, encabezada por Gaddi H. Vásquez, exembajador de Estados Unidos ante la ONU, enfatizó en que los ciudadanos colombianos demostraron confianza en sus instituciones electorales. De los más de 41 millones de colombianos habilitados para votar, la participación fue importante: casi seis puntos porcentuales más que en la primera vuelta, pasando del 58% al 63,60%. Incluso en el exterior aumentó, de 43,40% a 46,69%.
Vásquez destacó que este nivel de participación refleja compromiso ciudadano. "Esta sostenida participación cívica refleja la larga tradición democrática de Colombia y el compromiso continuo de sus ciudadanos por preservarla", afirmó. Alrededor de 15.000 observadores electorales nacionales e internacionales hicieron seguimiento a toda la jornada. La organización desplegó 22 observadores en Bogotá, Cali, Barranquilla y Miami, visitando más de 85 puestos de votación en Colombia, Estados Unidos y España.
El informe indicó que, según los resultados preliminares, Abelardo de la Espriella obtenía 12.959.542 votos (49,66%) frente a 12.708.712 votos (48,70%) de Iván Cepeda. Sin embargo, aclararon que los resultados oficiales aún deben ser certificados por las autoridades electorales mientras continúa el escrutinio. Vásquez elogió a la Registraduría Nacional y al Consejo Nacional Electoral por demostrar "resiliencia, profesionalismo y competencia técnica" a pesar de los retos. "Felicitamos a la Registraduría por llevar a cabo una elección ordenada y técnicamente sólida", añadió.
No obstante, la misión documentó algunas situaciones puntuales. Reportó casos de posibles compra de votos, actividad política cerca de puestos de votación y problemas logísticos aislados. En Madrid hubo restricciones para tomar fotografías de listados de votantes. En Barcelona, Miami y Nueva York se presentaron episodios aislados de tensión entre votantes y funcionarios electorales. Antonio Garrastazu, director regional del Instituto Republicano, también mencionó casos de personas fotografiando o grabando videos al tarjetón. Sin embargo, concluyeron que estos problemas "no afectaron de manera sustancial el desarrollo general de la votación".
Respecto a las denuncias sobre amenazas de grupos armados y el llamado voto fusil en departamentos como Antioquia, Gabriela Serrano, directora de la Misión, afirmó que aunque conocen esas denuncias, la misión no identificó que interfirieran, alteraran o presionaran las votaciones. Insistió en la importancia de que estos casos se denuncien ante las autoridades competentes para "darle seguimiento y conocer más detalles de los casos".
La misión también expresó preocupación por actos de violencia durante el proceso electoral, mencionando amenazas, denuncias de intimidación y asesinatos ocurridos durante la campaña. El informe señala que "la violencia en todas sus formas es inaceptable y debe ser condenada de manera inequívoca".
El Instituto Republicano formuló once recomendaciones a las autoridades electorales, partidos políticos y actores institucionales. Pidieron abstenerse de difundir acusaciones de fraude sin evidencia verificable, fortalecer la educación cívica de los votantes, mejorar la accesibilidad electoral para personas con discapacidad, y continuar garantizando transparencia y confianza ciudadana. Sobre la polarización política del país, Garrastazu enfatizó que el presidente electo debe establecer un diálogo constante con todos los sectores ideológicos. "Este país está bastante dividido y es importante que el próximo presidente pueda agrupar a las comunidades", dijo, resaltando además la importancia de la libertad de prensa para fortalecer la democracia.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

