Instituto Nacional de Cancerología y Nueva EPS sellan acuerdo para garantizar continuidad de tratamientos

El Instituto Nacional de Cancerología y Nueva EPS llegaron a un acuerdo que permite la continuidad en la atención de pacientes afiliados a la aseguradora. El nuevo contrato se firmará el 15 de mayo e incluye el suministro de medicamentos ambulatorios en el Instituto, evitando trámites adicionales. La Nueva EPS pagará 52 mil millones de pesos en los próximos tres meses por la cartera posterior a su intervención.
Después de semanas de incertidumbre, el Instituto Nacional de Cancerología y Nueva EPS cerraron un acuerdo que asegura la continuidad en la atención de miles de pacientes que dependen de esta aseguradora. La directora del Instituto, Carolina Wiesner, y el agente interventor de Nueva EPS, Jorge Iván Ospina, junto con sus equipos, lograron llegar a esta salida en medio de la crisis financiera que aquejaba a ambas entidades.
El acuerdo contempla la firma de un nuevo contrato para el próximo 15 de mayo. Uno de los aspectos más importantes para los pacientes es que el contrato incluirá el suministro de medicamentos ambulatorios directamente en las instalaciones del Instituto. Esto significa que las personas no tendrán que hacer trámites adicionales de autorización ni desplazamientos para acceder a sus medicinas, un alivio considerable para quienes ya están enfrentando la complejidad de un tratamiento oncológico.
En lo relacionado con las finanzas, ambas entidades pactaron un esquema de pagos para regularizar la situación económica. Nueva EPS entregará 52 mil millones de pesos durante los próximos tres meses, cifra correspondiente a la cartera que se generó después de la intervención de la aseguradora. El saldo restante será analizado en mesas de trabajo posteriores, una vez se revisen las reclamaciones por servicios que consideran no deben ser pagados. Las deudas anteriores a la intervención quedan fuera de este acuerdo.
Adicionalmente, el Instituto y Nueva EPS continuarán con proyectos conjuntos de investigación. Esto aprovechará la amplitud de la población afiliada a la EPS para fortalecer el conocimiento sobre prevención y diagnóstico temprano del cáncer en Colombia.
Wiesner reconoció la angustia que generó esta situación entre los pacientes y ofreció sus disculpas por la preocupación causada. Sin embargo, aclaró que el Instituto nunca suspendió ningún tratamiento ni dejó de garantizar la continuidad de la atención, aunque enfrentaba una dificultad administrativa: la ausencia de un contrato formal vigente. Los servicios se han estado prestando de manera solidaria entre ambas instituciones a pesar de esta complicación legal.
Con este acuerdo, el Instituto Nacional de Cancerología y Nueva EPS aspiran a estabilizar definitivamente la prestación de servicios y devolver la tranquilidad a los miles de pacientes oncológicos que dependen de esta atención especializada.
Fuente original: El Tiempo - Salud