ÚltimasNoticias Colombia

Tecnología

IBM apuesta por fusionar computación cuántica y tradicional para resolver problemas imposibles

Fuente: Impacto TIC
IBM apuesta por fusionar computación cuántica y tradicional para resolver problemas imposibles
Imagen: Impacto TIC Ver articulo original

IBM presentó a mediados de marzo su visión de la supercomputación del futuro: máquinas que combinen procesadores cuánticos con computadoras clásicas trabajando en conjunto. El reto está en que ambas tecnologías funcionan de formas radicalmente diferentes, lo que requiere repensar cómo escribimos software. Universidades como Oxford ya logran simulaciones complejas usando este modelo híbrido, pero aún hay obstáculos como la fragilidad de los qubits y la falta de especialistas.

La computación cuántica ya existe, pero su verdadera revolución apenas comienza. Y aquí está lo interesante: el futuro no será solo cuántico, sino una mezcla inteligente entre lo cuántico y lo que ya conocemos. Eso es exactamente lo que IBM anunció a mediados de marzo con su nueva arquitectura de supercomputación.

La propuesta no es complicada en teoría pero sí en la práctica. La idea es que procesadores cuánticos, GPUs y CPUs trabajen juntos en sistemas locales, centros de investigación o en la nube para atacar problemas científicos gigantescos. Pero aquí viene el detalle: ambas plataformas funcionan de formas completamente diferentes. En las computadoras normales usamos bits que son 0 o 1. En las cuánticas usamos qubits (cúbits), que pueden ser 0, 1 o estar en ambos estados simultáneamente. Eso se llama superposición. Entonces programar una máquina que haga ambas cosas a la vez es como escribir un libro donde la mitad está en español y la otra mitad en chino, pero tienen que contar la misma historia. Jay Gambetta, director de IBM Research, resumió la visión así: "El futuro reside en la supercomputación centrada en la cuántica, donde los procesadores cuánticos trabajan junto con la computación clásica de alto rendimiento para resolver problemas que antes estaban fuera de nuestro alcance".

IBM describe esta evolución en tres fases. Primero, los sistemas cuánticos actúan como herramientas especializadas dentro de entornos de computación tradicional, atacando tareas específicas difíciles. Luego, a medida que mejora la tecnología, la comunicación entre máquinas cuánticas y clásicas se vuelve más rápida y eficiente, permitiendo algoritmos más complejos. Finalmente, llegaríamos a un futuro donde ambas arquitecturas se diseñen juntas desde el inicio, formando una plataforma única lista para trabajo híbrido.

Pero no todo es color de rosa. Los qubits son increíblemente frágiles. Cualquier vibración, cambio de temperatura o interferencia mínima destruye la información. Por eso requieren sistemas de refrigeración extrema, manteniéndolos cerca del cero absoluto. Eso es caro, complejo y consume mucha energía. Además, hay otro problema: casi no hay gente que sepa programar esto. La programación cuántica exige dominar física y lenguajes completamente distintos a los que usan los desarrolladores normales. A pesar de esto, el mercado proyecta crecer a 2.040 millones de dólares en 2026 y casi 18.330 millones en 2034.

Las primeras demostraciones ya dan pistas de lo que viene. Universidades como Oxford y ETH Zurich lograron simular estructuras electrónicas de moléculas complejas. En otro caso, IBM conectó su procesador Quantum Heron con el supercomputador Fugaku, realizando una de las mayores simulaciones de cúmulos de hierro y azufre intercambiando datos entre máquinas cuánticas y clásicas. Estos experimentos son apenas el comienzo. Los expertos esperan que la computación cuántica híbrida revolucione la farmacéutica, finanzas, química, logística y ciberseguridad en los próximos años.

Fuente original: Impacto TIC

Noticias relacionadas