Hombre muere al caer del quinto piso en Barranquilla; investigan si hubo intervención de terceros

William Donado Fortich, de 36 años, falleció tras caer desde el quinto piso del conjunto Altos de San Isidro en Barranquilla el jueves 19 de febrero. Vecinos reportaron haber escuchado una discusión minutos antes del incidente, lo que llevó a las autoridades a investigar si pudo haber intervención de otra persona. Este es el tercero caso de muerte por caída en conjuntos residenciales de la ciudad en menos de un mes.
Las autoridades de Barranquilla trabajan en el esclarecimiento de las circunstancias que rodearon la muerte de William Donado Fortich, un hombre de 36 años que cayó desde el quinto piso del conjunto residencial Altos de San Isidro, ubicado en el suroccidente de la ciudad. El hecho ocurrió alrededor de las 5:10 p.m. del jueves 19 de febrero en la torre 3 del complejo.
Lo que llamó la atención de investigadores y residentes fue lo que sucedió momentos antes de la caída. Según los reportes iniciales, algunos vecinos escucharon una discusión dentro del apartamento de la víctima, seguida de un silencio repentino. Después sobrevino el impacto en la zona de acceso del primer piso, que alertó a los habitantes del conjunto. Sin embargo, cuando la Policía Metropolitana ingresó al apartamento, no encontró a ninguna otra persona en el lugar, pese a las versiones sobre la discusión previa.
Los primeros indicios sugieren que la caída habría ocurrido desde el balcón del inmueble, pero las autoridades mantienen cautela en sus conclusiones. Como lo indica la Policía, las circunstancias del hecho permanecen bajo investigación, incluyendo la verificación de los testimonios de vecinos y una completa reconstrucción de lo que sucedió dentro del apartamento. Por ahora, no se ha determinado si se trata de un accidente o si existen otros elementos que esclarecer.
Lo preocupante es que este no es un caso aislado en Barranquilla. En menos de un mes, tres personas han muerto tras caer desde las alturas en conjuntos residenciales de la ciudad. El 20 de enero, un menor de 12 años falleció al caer desde el noveno piso del conjunto Paseo del Parque en el barrio Villa Carolina. Según lo que se conoció en su momento, el niño intentaba llamar la atención de otros menores desde el balcón cuando ocurrió el accidente. Días antes, el 18 de enero, un ciudadano mexicano de 31 años identificado como Alejandro Silva Castañeda murió en circunstancias similares tras caer desde un noveno piso en un inmueble alquilado por Airbnb en el barrio Paraíso. En ese caso, la Fiscalía abrió tres hipótesis para determinar si fue accidente o si existió intervención adicional, considerando que la víctima se encontraba a pocos días de contraer matrimonio.
Aunque cada caso tiene sus particularidades, todos ocurrieron dentro de conjuntos residenciales que teóricamente cuentan con controles de acceso, protocolos de seguridad y supervisión constante. Los hechos han generado preocupación entre especialistas en convivencia y seguridad privada, así como entre administradores de copropiedades, quienes cuestionan qué tan preparados están realmente estos espacios para prevenir y responder a emergencias de esta magnitud.
Los casos ponen sobre la mesa problemas estructurales de los conjuntos cerrados: la fragilidad de las medidas de prevención en altura, especialmente en balcones y barandas, y la dificultad para reconstruir lo ocurrido dentro de los apartamentos, donde solo existen versiones extraoficiales de testigos o convivientes. Las autoridades continúan trabajando de forma independiente en cada caso, recopilando testimonios y evidencia para conocer exactamente qué ocurrió.
Fuente original: El Tiempo - Colombia


