Hijo de Cecilia Quintero: "A mi mamá no le aguantó el corazón" tras negar medicamentos en Nueva EPS

Cecilia Quintero, una mujer de 70 años con problemas renales y cardiacos, murió en un dispensario de Cafam en Cúcuta después de discutir por sus medicamentos que llevaba seis meses sin recibir. Su hijo Jorge Alberto Rodríguez asegura que su madre se descompensó por la falta del tratamiento que necesitaba tomar dos veces al día. De forma irónica, los medicamentos fueron entregados después de su fallecimiento.
La muerte de Cecilia Quintero en un dispensario de Cafam en el barrio Los Caobos de Cúcuta dejó una herida abierta en su familia y reavivó las angustias que muchos colombianos sienten frente a las demoras en la entrega de medicamentos. La mujer de 70 años, que padecía problemas renales y deficiencias cardiacas, colapsó mientras reclamaba los tratamientos que no había recibido durante seis meses.
Su hijo Jorge Alberto Rodríguez rompió el silencio para contar lo que presenció ese día. "Se puso a alegar y ahí quedó, a mi mamá no le aguantó el corazón, se le bajó la atención, le faltaba el medicamento, ella lo dijo, siento un dolor y se cayó", explicó a El Tiempo. Según Rodríguez, una funcionaria de Cafam se negó a entregar los medicamentos pendientes de enero, argumentando que solo podía darle los de diciembre. Su madre necesitaba ese tratamiento dos veces por día para mantener su condición estable.
En medio de la discusión por la medicación, Cecilia manifestó que se sentía mal. Poco después se desplomó en el piso. Sufrió un infarto fulminante que terminó con su vida. Las imágenes de esos momentos fueron capturadas en video y circularon en redes sociales, documentando una tragedia que pudo haberse evitado.
Lo que más duele a la familia es la ironía cruda de lo sucedido. Los medicamentos que le habían negado fueron entregados después del fallecimiento de la señora Quintero. "Nadie devolverá la vida de mi mamá, pero este es el caso de muchas personas que mueren esperando un medicamento", señaló su hijo, quien exige respuestas contundentes tanto de la Nueva EPS como de Cafam y las autoridades de salud.
La historia de Cecilia es un recordatorio de que detrás de cada demora burocrática hay personas que dependen de esos medicamentos para vivir. Su despedida estaba programada para el día siguiente en Cúcuta, dejando un legado de indignación justificada en quienes conocen su caso.
Fuente original: El Tiempo - Colombia
