Gustavo Álvarez Gardeazábal denuncia visita intimidatoria de la Policía a su finca en Antioquia

El escritor y periodista denunció que una patrulla policial llegó a su residencia rural en El Porce el 12 de mayo sin orden judicial ni de la Fiscalía. El incidente ocurrió después de que publicara una columna cuestionando el proceso judicial en el caso del periodista Mateo Pérez. Álvarez Gardeazábal aseguró que se negó a abrir la puerta y reafirmó su compromiso con la crítica al gobierno y la defensa de la libertad de prensa.
El escritor y periodista colombiano Gustavo Álvarez Gardeazábal está en alerta tras denunciar lo que considera un episodio intimidatorio. Una patrulla de la Policía llegó a su residencia rural en El Porce, Antioquia, alrededor de las once de la mañana del martes 12 de mayo. El acceso ocurrió poco después de que publicara una columna donde cuestionaba el proceso judicial relacionado con Mateo Pérez, el periodista asesinado en el norte antioqueño.
Según el relato de Álvarez Gardeazábal en una crónica titulada "Me visitaron los carabineros", un grupo de uniformados que se identificaron como miembros de la Policía Nacional, presuntamente de los Carabineros o ICAR, llegó a su finca en motos y vehículos oficiales sin presentar orden judicial ni de la Fiscalía. El comandante de la patrulla se identificó como subintendente Taborda, afirmando actuar bajo órdenes del coronel Bustamante. Álvarez Gardeazábal se negó a abrir la puerta de su propiedad.
El escritor explicó que su puerta blindada es resultado de episodios previos de violencia. "Como he pasado por otros azares en el remoto ayer, todavía tengo la puerta blindada que me obligaron granadas, disparos y amedrentamientos a instalar aquí en El Porce, a la orilla de la carretera Panorama. A través de la rejilla de seguridad enfrenté a la presunta patrulla policial, que decían venir a inspeccionar lo que había dentro de mi finca, y me negué a abrir la puerta hasta que no exhibieran orden judicial o de la fiscalía para realizar la actuación amenazante. No la tenían por supuesto", relató.
A través de su crónica, el autor también apunta contra el gobierno del presidente Gustavo Petro, criticando el ambiente de inseguridad que denuncia en sus escritos. Afirma que continuará publicando sus opiniones sin temor. "No cesaré en mi crítica al descalabro de la Paz Total ni a los robagallinas que Petro ha permitido que lo rodeen. Estoy vivo y no tengo miedo", escribió Gardeazábal, quien insistió en su compromiso con la libertad de opinión.
En sus palabras más crudas, el periodista reflexionó sobre los riesgos que enfrenta. "Bien podrían, con las armas que portaban, haberme disparado un tiro en la frente a través de la rejilla y hoy, en vez de estar publicando esta crónica diaria, iría camino del Museo Cementerio de San Pedro en Medellín, donde he pedido que me sepulten. Seguiré defendiendo la opinión libre y lo que creo debe ser el futuro de una patria que no voy a abandonar", expresó.
El incidente suma otro capítulo a las denuncias de intimidación contra periodistas en Colombia y reaviva el debate sobre las condiciones de seguridad para ejercer esta profesión y el papel que juegan las autoridades en estos procedimientos.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

