Golpe a la delincuencia: incautan uniformes militares del Clan del Golfo en Antioquia
El Ejército Nacional y la Policía decomisaron 60 prendas militares que presuntamente pertenecían al Clan del Golfo en la vía Chigorodó–Dabeiba, en el norte de Antioquia. El hallazgo es parte de operaciones de control en la región y busca debilitar la capacidad logística de los grupos armados. En operaciones relacionadas, también desactivaron un explosivo artesanal en San Andrés de Cuerquia.
El Ejército Nacional y la Policía de Urabá están apretando el cerco contra la delincuencia en el norte de Antioquia. En los últimos días, tropas del Batallón Bejarano Muñoz lograron incautar 60 uniformes y prendas de uso exclusivo de las Fuerzas Militares en la vía que conecta a Chigorodó y Dabeiba. Según las primeras investigaciones, todo este material estaría en manos del Clan del Golfo, uno de los grupos armados más peligrosos de la región.
El decomiso revela cómo los grupos ilegales intentan fortalecer su presencia territorial equipándose con material militar. Esto no solo les permite movilizarse con mayor impunidad, sino que también les da cierta apariencia de legitimidad para intimidar a la población. El Ejército enfatiza que cada prenda incautada es un golpe a la capacidad operativa de estos criminales. Todo lo encontrado quedó en manos de las autoridades competentes para que siga el proceso judicial correspondiente.
Para los habitantes del norte de Antioquia, estas operaciones tienen un impacto directo. Las vías como la de Chigorodó–Dabeiba son vitales para el comercio y la movilidad diaria de miles de personas. Cuando se debilita a los grupos armados, se recupera la seguridad en estos corredores estratégicos y disminuye la extorsión y el control territorial que ejercen sobre los civiles.
Pero las acciones no terminan ahí. El pasado 20 de febrero, tropas del Batallón de Infantería N.º 10 Coronel Atanasio Girardot localizaron y destruyeron de manera controlada un explosivo improvisado tipo "sombrero chino" en San Andrés de Cuerquia. Los militares señalan que la Estructura 36, otro grupo armado residual que opera en la zona, habría colocado este artefacto.
La destrucción del explosivo evitó una tragedia que pudo afectar a civiles o a la misma Fuerza Pública. Operaciones como estas, aunque parezcan puntuales, son cruciales para que la gente pueda transitar sin temor por sus municipios. El Ejército continúa enfocado en debilitar la infraestructura de estos grupos y garantizar que las comunidades del norte antioqueño recuperen el control de su territorio.
Fuente original: Minuto30


