Cocorná alerta: los huecos de la Medellín-Bogotá ahuyentan a turistas y la comunidad debe reparar la vía
El tramo de la autopista Medellín-Bogotá entre Santuario y Caño Alegre está en mal estado, con huecos que causan accidentes y daños vehiculares. El alcalde de Cocorná advierte que esto está afectando el turismo local y que Invías solo hace reparaciones puntuales. Ante la inacción, vecinos y comerciantes han juntado recursos propios para tapar algunos daños de manera temporal.
La autopista Medellín-Bogotá está pidiendo ayuda a gritos en el tramo que pasa por Cocorná. El deterioro del pavimento entre Santuario y Caño Alegre se ha convertido en una pesadilla para transportadores, habitantes y autoridades locales. Los huecos no son un problema menor: generan caídas de motociclistas, dañan los vehículos y, lo que duele más, están ahuyentando a los turistas que podrían dejar dinero en la región.
El alcalde de Cocorná, David Sua, no se anda con rodeos. Según él, la situación ha empeorado desde que el Instituto Nacional de Vías (Invías) tomó a su cargo este tramo de la carretera. Aunque el Invías ha hecho algunos trabajos para tapar huecos aquí y allá, es como poner un parche a un pantalón viejo: sirve un momento, pero el daño sigue siendo evidente. "Muchas personas evitan visitar la zona por los huecos", alertó el alcalde, reconociendo cómo la mala condición de la vía está mermando la actividad turística de municipios como el suyo.
Lo más preocupante es que la comunidad misma ha tenido que meterse la mano al bolsillo. Un grupo de ciudadanos y comerciantes se organizó para hacer reparaciones por su cuenta, juntando dinero voluntariamente para aplicar asfalto en los puntos más críticos. Es la acción de gente que cansada de esperar, decide arremangarse y ayudarse a sí misma. Pero todos saben que esto es un parche temporal, no una solución.
Desde la alcaldía insisten en que el responsable es el Gobierno Nacional a través de Invías. Y tienen un punto válido: los peajes que se cobran en esta vía no quedan completamente en este corredor, sino que entran a un fondo nacional que atiende carreteras de todo el país. Es decir, los recursos se van a otros lados mientras Cocorná queda con los huecos. Además, hay inquietud por lo que pueda pasar cuando termine la concesión de Devimed en el tramo Medellín-Santuario, temiendo que se repita el mismo ciclo de abandono y deterioro.
Mientras tanto, los conductores y la comunidad local siguen pidiendo lo básico: una intervención de verdad, integral, que devuelva a esta autopista estratégica las condiciones de seguridad que merece. Porque una vía en buen estado no es un lujo, es un derecho y una necesidad para conectar a Antioquia con el centro del país.
Fuente original: Hora 13 Noticias

