Gobierno e Iata refuerzan vigilancia en El Dorado sin cambiar las reglas de despegues y aterrizajes

El Gobierno y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo llegaron a un acuerdo para mejorar el monitoreo de los permisos de despegue y aterrizaje en el Aeropuerto El Dorado de Bogotá. Crearán un equipo técnico que vigilará cómo las aerolíneas usan estas franjas horarias, pero no modificarán las reglas actuales. La idea es tener más claridad sobre si las aerolíneas realmente están usando los espacios que les asignan, sin entorpecer la operación.
Tras una reunión entre la Aeronáutica Civil y los representantes internacionales de las aerolíneas, el Gobierno anunció que fortalecerá el sistema de vigilancia en El Dorado, el principal aeropuerto del país. La reunión, liderada por Luis Alfonso Martínez Chimenty, director general de la Aeronáutica Civil, y Paula Bernal, gerente general de IATA en Colombia, se enfocó en mejorar la asignación y control de los slots (los permisos para que los aviones despeguen o aterricen en horarios específicos).
El anuncio central fue la creación de un equipo técnico especializado que monitoreará de forma rigurosa cómo las aerolíneas utilizan realmente estos permisos horarios. En la práctica, significa que la autoridad aeronáutica tendrá información clara y confiable sobre si una aerolínea que recibe permiso para despegar a las 10 de la mañana realmente lo está usando o si está dejando el espacio sin aprovechar. Este control se llevará a cabo durante las temporadas de mayor y menor demanda de vuelos, comparando la información con los mejores estándares internacionales.
Por ahora, el Gobierno dejó claro que no cambiará las normas vigentes que regulan esta distribución de espacios. Lo que sí hará es implementar nuevas formas de seguimiento y control para optimizar el funcionamiento sin tocar el marco regulatorio actual. La iniciativa también incluye programas de capacitación que IATA proporcionará al equipo colombiano para asegurar que los procesos sigan los estándares globales.
Peter Cerdá, vicepresidente regional de IATA para las Américas, expresó que: "El cumplimiento de los WASG, incluyendo el monitoreo de slots y mejoras operativas, es esencial en un contexto de alta demanda y capacidad limitada. La colaboración entre autoridades, operadores y aerolíneas es clave para lograr una operación aeroportuaria más eficiente, fiable y centrada en los usuarios del servicio aéreo".
La medida responde a un desafío real: El Dorado está bajo presión. El número de pasajeros y vuelos crece, pero la capacidad del aeropuerto no se expande al mismo ritmo. Cuando hay más demanda que espacio, es crucial saber si los permisos que se asignan realmente se están aprovechando. Si una aerolínea recibe un slot que no usa, eso es un espacio que otra compañía podría utilizar para conectar más ciudades o mejorar sus servicios.
El director de la Aeronáutica Civil enfatizó que el objetivo central es crear un sistema más transparente y equitativo, donde todas las aerolíneas sepan exactamente cómo se distribuyen los espacios y evitar que haya distorsiones. En otras palabras, buscan evitar que unos operadores aprovechen mejor los permisos que otros, generando competencia injusta.
Esta alianza entre el Gobierno colombiano y IATA enviará un mensaje de confianza al sector. Una gestión más rigurosa y transparente de los slots no solo mejora la eficiencia operacional, sino que también atrae inversión en conectividad aérea nacional e internacional. Para el usuario colombiano, esto se traduce en más opciones de vuelos, mejores precios por competencia y mejor conectividad hacia el resto del país y el mundo.
Fuente original: Portafolio - Economía