Gobierno dice que no necesita ayuda internacional para las inundaciones, pero reconoce limitaciones financieras

El Gobierno rechaza la cooperación humanitaria ofrecida por Estados Unidos para atender a más de 200.000 damnificados por lluvias, argumentando que el sistema nacional está respondiendo adecuadamente. Sin embargo, la UNGRD reconoce que la recuperación supera las capacidades financieras ordinarias. En Córdoba, 68.000 familias permanecen afectadas, pero la administración insiste en que solo solicitará ayuda externa si lo considera necesario y a través de canales diplomáticos formales.
Mientras más de 200.000 colombianos sufren por las devastadoras lluvias que han azotado el país, el Gobierno mantiene una posición firme: por ahora no necesita la ayuda humanitaria que Estados Unidos ofreció. La decisión ha generado polémica, especialmente cuando en Córdoba casi 68.000 familias permanecen bajo el agua esperando asistencia.
El Departamento de Estado norteamericano había anunciado el envío de alimentos, kits de saneamiento de agua y suministros para refugios temporales, inicialmente enfocados en beneficiar 1.400 hogares en Córdoba. Pero el director de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, Carlos Carrillo, fue claro en su respuesta: "No es una ayuda que nosotros estemos solicitando". Según Carrillo, se trata de seguir los procedimientos establecidos para la cooperación internacional, donde el Gobierno solo solicita apoyo externo cuando lo considera necesario.
La UNGRD sostiene que ha despachado más de 220 toneladas de ayuda y que el sistema está funcionando gracias a la articulación entre alcaldes, gobernadores, Fuerzas Militares, Policía, Defensa Civil y sector privado. Carrillo fue enfático en un video explicativo: "es absolutamente falso, y lo digo de manera categórica, que el gobierno nacional esté rechazando la ayuda de otros países. En este momento, la ayuda está garantizada". Además, mencionó que en Montería cuentan con un centro de acopio "con asistencia humanitaria hasta el techo".
Sin embargo, hay una contradicción notable. Hace apenas dos días, la misma UNGRD había comunicado que la magnitud de la recuperación estructural supera las capacidades financieras ordinarias del Gobierno, lo que hace necesaria una declaratoria de emergencia económica para atender esta situación causada por un fenómeno meteorológico atípico. Esta admisión abre interrogantes sobre si realmente hay suficiencia en los recursos nacionales.
Carrillo enfatizó que las solicitudes de cooperación internacional deben tramitarse exclusivamente a través de la Cancillería bajo instrucción directa del Presidente, y que organismos subnacionales no pueden hacer llamados directos a otros gobiernos. También hizo un llamado a evitar la politización de la emergencia: "Respetuosamente invito a no ceder ante la tentación del protagonismo. La emergencia no es un espacio de disputa política, es un llamado al trabajo conjunto y al aplazamiento del debate partidista".
Lo cierto es que mientras el Gobierno se reafirma en su capacidad de respuesta, decenas de miles de familias en Córdoba y otras regiones siguen esperando soluciones. La pregunta que muchos se hacen es si el orgullo institucional en mantener autonomía en la crisis podría estar costando más caro que simplemente aceptar la mano que se extiende desde el exterior.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
