Glovanze: cómo liberar dinero atrapado en inventarios sin endeudarse
Glovanze ofrece una solución financiera que permite a las empresas importar y vender productos sin inmovilizar capital durante meses. El modelo funciona pagando a proveedores de manera que el flujo de caja y los inventarios avanzan juntos, sin que la compañía se endeude. La plataforma opera en cinco países latinoamericanos y planea expandirse a Venezuela en 2026 una vez mejore la situación bancaria.
Uno de los peores enemigos de una empresa en crecimiento es tener el dinero atrapado en inventarios. Cuando una compañía importa productos que tarda meses en vender, ese capital queda congelado sin poder usarlo para otras operaciones. Glovanze, una plataforma logística-financiera, nació hace más de dos décadas precisamente para resolver este problema que paraliza a miles de negocios en la región.
La historia comienza con una necesidad real. Samuel Bluman Levy y Jorge Jaller, socio fundador y gerente general de Glovanze respectivamente, explican que hace 24 años el Grupo Éxito enfrentaba un dilema con sus compras de textiles importados. Los compradores pagaban 30 por ciento al hacer el pedido y el 70 por ciento restante cuando la mercancía llegaba. Pero aquí viene lo grave: la producción tardaba meses, la ropa llegaba entre julio y agosto, pero se vendía en octubre, noviembre y diciembre. Todo ese capital quedaba atrapado hasta 14 meses. Para cualquier empresa, sin importar su tamaño, ese tiempo es insostenible.
La solución fue revolucionaria y sencilla: que Glovanze se convirtiera en el intermediario. La empresa hace el pedido, pero Glovanze paga a los proveedores, importa la mercancía, la almacena en zona franca y la nacionaliza según la demanda real. El cliente vende primero y luego paga. De esta manera, el flujo de caja y el ciclo del inventario avanzan juntos, no separados. "Se endeuda el inventario, no la empresa", explican los directivos.
El modelo funciona en tres pilares: el banco gira el cupo para pagar a proveedores (pero no es un préstamo tradicional), la plataforma logística-financiera maneja toda la operación, y el cliente vende a través de su propio canal. Cuando se vende, se recauda y se paga. El truco está en que el inventario respalda la operación, no el balance de la empresa. Esto es crucial porque permite que empresas sin cupo de crédito puedan crecer, algo que el sistema bancario tradicional les niega constantemente.
Glovanze operaba exclusivamente con Almacenes Éxito y Almacenes Flamingo durante 18 años, pero evolucionó para masificar el modelo. Ahora funciona en México, Panamá, Argentina, Colombia y Guatemala, ha movilizado más de 7.000 contenedores y ha financiado más de mil millones de dólares en operaciones. La expansión a Venezuela está programada para 2026, aunque actualmente no operan allá por la falta de bancarización en el país.
Un dato revelador que mencionan es que aproximadamente 82 por ciento de las empresas no surge por falta de liquidez, sino por falta de caja. Parece lo mismo pero es radicalmente diferente. La liquidez es dinero para operar el día a día, mientras que caja es el capital necesario para crecer cuando tienes un producto que ya probaste que se vende y es rentable, pero cuya trazabilidad toma ocho o nueve meses. Si una empresa trata de resolver esto con un préstamo bancario tradicional, se endeuda. Si no tiene cupo, simplemente no crece, y ese es el 82 por ciento.
Lo interesante es que el costo no aumenta para el cliente final. Glovanze permite pagar 100 por ciento de contado a los proveedores, lo que genera descuentos. Además, incentiva compras de mayor volumen anual. Ese ahorro combinado es mayor que lo que cobran por toda la trazabilidad del proceso, así que el cliente obtiene beneficio neto. Y hay un bono adicional: cuando liberas caja de 10 millones de dólares, por ejemplo, ese dinero puede invertirse a corto plazo generando rentabilidad que antes se perdía.
Fuente original: La República - Finanzas