Ganaderos alertan por aumentos de hasta 1.000% en impuestos de tierras rurales

Los ganaderos colombianos enfrentan reajustes catastrales que alcanzan aumentos de mil por ciento en sus predios rurales, lo que dispara los impuestos prediales. Fedegán pidió una reunión con el Instituto Geográfico Agustín Codazzi para cuestionar estas nuevas valoraciones. El gremio advierte que esto golpeará especialmente a pequeños productores y que no se están considerando factores que hacen menos rentable la ganadería, como inseguridad e falta de infraestructura.
Los ganaderos colombianos están en alerta. La Federación Colombiana de Ganaderos, conocida como Fedegán, reporta que los valores catastrales de los predios rurales han aumentado de manera dramática, en algunos casos hasta mil por ciento. Esto significa que si antes pagaba cierta cantidad de impuesto predial, ahora podría pagar diez veces más o incluso más. Para un productor de ganado, estos aumentos representan un golpe directo al bolsillo que amenaza con quebrantar negocios que ya funcionan con márgenes ajustados.
El gremio ganadero solicitó formalmente una reunión con Gustavo Adolfo Marulanda Morales, director del Instituto Geográfico Agustín Codazzi, la entidad responsable de definir estos avalúos catastrales. Lo que pretenden los ganaderos es dialogar sobre la normatividad detrás de estas valoraciones, particularmente dos resoluciones emitidas en 2024 y 2025 que reorganizaron cómo se calcula el valor de las tierras rurales según zonas geográficas similares. "El reajuste de los avalúos catastrales y la consecuente liquidación y pago del impuesto predial para los propietarios de los predios rurales, que se encuentran inmersos en las zonas geoeconómicas homogéneas establecidas en el aludido acto administrativo, en no pocos casos alcanzan un ajuste del mil por ciento y hasta más", reclamó José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán.
Aquí viene el problema más grave. Cerca del 82 por ciento de los ganaderos en Colombia son pequeños productores. Estos no son empresas agroindustriales grandes, sino familias que viven del ganado en sus tierras. Cuando el avalúo sube mil por ciento, el impuesto predial también trepa proporcionalmente, y eso puede significar la diferencia entre seguir operando o cerrar. Lafaurie enfatizó que estos aumentos desproporcionados representan un golpe directo a la productividad del sector.
Fedegán argumenta que las nuevas valoraciones están ignorando realidades del terreno. Los ganaderos señalan que muchas zonas rurales donde cría ganado enfrentan inseguridad, falta de carreteras, electricidad deficiente y acceso limitado a servicios básicos. Todo esto hace que la ganadería sea más costosa y riesgosa, y por tanto menos rentable. Según el gremio, esto debería reflejarse en valoraciones más bajas, no más altas. Como lo explicó Lafaurie, "la inseguridad, la falta de infraestructura, y en general el acceso a los bienes y servicios públicos requeridos para una adecuada actividad productiva, hacen que la labor del campo y en especial de la ganadería, sea mucho más compleja y con poca rentabilidad".
El gremio además se apoya en la Ley 101 de 1993, que establece que los avalúos de tierras rurales deben estar basados únicamente en su capacidad productiva real, no en especulaciones sobre su valor potencial. En otras palabras, una tierra que produce poco por las condiciones adversas no debería valuarse como si fuera altamente productiva. La próxima semana será clave: en la reunión que Fedegán espera concretar con el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, se decidirá si estas nuevas valoraciones se revisan o si los ganaderos colombianos deberán asumir estos aumentos de impuestos que podrían reconfigurar el sector.
Fuente original: Portafolio - Economía