Ganadería colombiana alcanza 77% de inmunización contra aftosa en primer ciclo

Fedegan e ICA reportan que 22,7 millones de bovinos y bubalinos fueron vacunados contra fiebre aftosa, cubriendo el 77,1% del hato nacional. Simultáneamente se inmunizaron 1,2 millones de terneras contra brucelosis y 7,3 millones contra rabia silvestre. Aunque el resultado es positivo, problemas de orden público en Caquetá, Bolívar y Magdalena limitaron la cobertura total.
El sector ganadero colombiano avanzó en su primera jornada de vacunación contra fiebre aftosa de este año, logrando proteger a 22,7 millones de animales. La cifra representa el 77,1% del total del hato bovino y bufalino del país, según el balance presentado conjuntamente por Fedegan (la federación gremial) y el ICA (Instituto Colombiano Agropecuario). El trabajo se desarrolló en el 80% de los predios nacionales, lo que evidencia un esfuerzo coordinado a nivel territorial.
Regiones como Huila y Nariño superaron el 90% de cobertura, marcando el ritmo de lo que sería ideal lograr en el resto del país. Pero el ciclo fue más allá de solo inmunizar contra aftosa: simultáneamente se vacunaron 1,2 millones de terneras contra brucelosis (alcanzando 90,4% de la población) y 7,3 millones contra rabia de origen silvestre (72,2% de cobertura). Esta estrategia de "vacunación múltiple" aprovecha los desplazamientos y contactos con los ganaderos para proteger el rebaño contra varias enfermedades en un solo ciclo.
José De Silvestri, director técnico de Fedegan, señaló que "el ciclo se ha realizado en medio de fuertes veranos en los departamentos del norte del país y de intensos inviernos al interior del país". A pesar de estas dificultades climáticas, aseguró que "la jornada de salud animal, que se lleva a cabo en más de 1000 municipios colombianos, va en un buen nivel de blindaje sanitario, incluso superior al del ciclo homólogo de 2025".
Sin embargo, desde la federación advierten que la cobertura no fue total por culpa de las alteraciones de orden público. Departamentos como Caquetá, Bolívar y Magdalena fueron los más afectados, imposibilitando que los equipos de vacunación llegaran a todos los predios. Este es un factor recurrente que limita las campañas sanitarias en territorios donde la presencia institucional es débil.
Colombia mantiene su certificación como país libre de fiebre aftosa desde 2020, un estatus validado por la Organización Mundial de Sanidad Animal. Este estatus es crucial porque abre mercados internacionales para la carne y los lácteos, impactando directamente en los ingresos de los ganaderos. Por eso cada ciclo de vacunación es una inversión en mantener esa ventaja competitiva en los mercados globales.
Fuente original: Agronegocios - Finca