Fugó alias 'Julito': menor de 17 años acusado de 15 homicidios desaparece en Bogotá
Un adolescente de 17 años señalado como sicario de la banda Los del Sur escapó mientras era trasladado a una cita médica en la capital. Las autoridades ofrecen hasta 40 millones de pesos por información sobre su ubicación. El joven es investigado por cerca de 30 muertes en el área metropolitana de Bucaramanga, incluyendo el asesinato de su exnovia de 16 años.
La desaparición de alias 'Julito' encendió las alarmas en varias ciudades del país. El menor de 17 años, señalado como presunto sicario de Los del Sur, logró escaparse en Bogotá mientras era trasladado a una cita médica bajo custodia del ICBF. Lo que comenzó como un traslado rutinario terminó siendo una fuga que movilizó a la Policía en múltiples regiones, especialmente en Santander, donde advierten sobre el alto riesgo que representa para la ciudadanía.
El historial delictivo del adolescente es desconcertante. De acuerdo con las autoridades, se le atribuyen alrededor de 30 homicidios en el área metropolitana de Bucaramanga, aunque él mismo ha reconocido su participación en al menos 15. Entre los crímenes más crudos está el asesinato de su exnovia, una joven de apenas 16 años, un hecho que lo llevó a su captura inicial y que evidencia la brutalidad de sus acciones.
Ante la fuga, las autoridades movilizaron sus recursos económicos para incentivar la captura. La Alcaldía de Bucaramanga ofreció 10 millones de pesos y la Gobernación de Santander agregó hasta 30 millones más. El general William Quintero, comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, advirtió que "el joven tiene posibles venganzas pendientes", lo que elevaría el nivel de alerta en la región.
Lo preocupante es que dentro de su propia estructura criminal lo consideraban incontrolable. Alias 'Julito' estaría vinculado a alias 'Carnal', una de las figuras clave en Los del Sur, y su accionar habría incrementado notoriamente los asesinatos en la zona. Su participación en la estructura delictiva ha dejado un rastro de violencia que las comunidades en Santander aún sienten.
A pesar de la gravedad de los delitos, el sistema judicial lo procesará como menor de edad, aunque está próximo a cumplir los 18 años. Contra él se adelantan varios procesos por homicidios adicionales que serán imputados en el curso de la investigación. Mientras los operativos continúan en distintas ciudades para dar con su paradero, el caso reabre preguntas incómodas sobre cómo menores de edad terminan en estructuras criminales tan violentas y sobre los protocolos de seguridad en traslados de detenidos.
Fuente original: KienyKe - Portada

