Francia elige en municipales: extremos avanzan mientras Macron se debilita

Francia celebró la primera vuelta de elecciones municipales que mostró un panorama político fragmentado: la extrema derecha de Agrupación Nacional consolidó alcaldías y busca alianzas con la derecha tradicional, mientras que La Francia Insumisa de Mélenchon avanzó en grandes ciudades. El partido del presidente Macron nuevamente demostró carecer de raíces locales. La abstención fue alta: entre 56% y 58,5% de participación.
Francia acaba de votar en elecciones municipales que funcionan como un termómetro del pulso político del país a un año de las presidenciales. Los resultados pintaron un cuadro mucho más polarizado que hace seis años, con los partidos de los extremos como grandes ganadores y el gobierno nacional claramente debilitado en el territorio.
La extrema derecha francesa consolida su poder local. Agrupación Nacional, liderada por Marine Le Pen y Jordan Bardella, retuvo alcaldías que ya gobernaba en el norte y ganó fuerte en el sur, especialmente en ciudades medianas. Ganaron en primera vuelta en Perpiñán, Fréjus, Hénin-Beaumont y Beaucaire. En Tolón obtuvieron el 40% de los votos, dejándolos en posición privilegiada para la segunda vuelta. También están prácticamente empatados en Marsella con el alcalde saliente de izquierda. Jean-Marie Chenou, doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de Lausanne, explica en diálogo con France 24: "hay una consolidación en ciudades que ya dirigía la Agrupación Nacional, en el norte de Francia, en algunas ciudades también del sur, y podemos ver una progresión muy fuerte en el sur de Francia, en todas las ciudades grandes y medianas del sur de Francia". Lo estratégico ahora es que la derecha moderada podría hacer alianzas con Agrupación Nacional, algo que históricamente ha rechazado. Chenou señala: "Vamos a ver probablemente (...) más alianzas entre la derecha tradicional, los republicanos, y la ultraderecha de Agrupación Nacional. Eso es algo nuevo porque históricamente en Francia ha habido una separación estricta entre lo que es la derecha tradicional de Los Republicanos actualmente y de Agrupación Nacional".
La Francia Insumisa avanzó en las grandes ciudades a pesar de las controversias. El partido de Jean-Luc Mélenchon llegaba envuelto en polémicas sobre antisemitismo, pero logró resultados sorpresivos en urbes importantes. En Toulouse, el diputado François Piquemal quedó segundo con 27%, en Lille su candidata Lahouaria Addouche obtuvo 23%, muy cerca del socialista, y en Saint-Denis, Bally Bagayoko le ganó la alcaldía al socialista en primera vuelta. Chenou comenta: "Se esperaba que las polémicas de los últimos meses sobre el supuesto antisemitismo de algunos candidatos de la Francia insumisa iba a generar dificultades para ese partido, parece que no es el caso". Esto muestra que Mélenchon está construyendo un anclaje territorial más sólido para futuras elecciones presidenciales.
El partido de Macron sigue sin raíces locales. Los resultados confirmaron nuevamente lo que ya se veía en 2020: el macronismo no tiene presencia significativa en los territorios. La excepción fue Le Havre, donde el ex primer ministro Édouard Philippe obtuvo 43,8% en primera vuelta. Chenou es directo: "El macronismo sufrió una derrota importante" y anticipa que "Lo más probable es que desaparezca el macronismo como movimiento político, que nunca tuvo realmente una ideología".
La participación fue moderada. Votaron entre 56% y 58,5% de los franceses, superior al 44,6% de 2020 cuando estaba el covid, pero bastante por debajo del 63,5% de 2014. De cara a la segunda vuelta del 22 de marzo, todos los partidos necesitarán hacer alianzas en un tablero cada vez más fragmentado, lo que complica especialmente a la izquierda, donde socialistas y La Francia Insumisa mantienen relaciones tirantes pese a necesitarse mutuamente.
Fuente original: France 24 - Europa



