Flores de Colombia en riesgo: floricultores piden cuidado con cambios en vuelos del aeropuerto El Dorado

Los exportadores de flores colombianos advierten que modificar cómo se asignan los espacios de vuelo en el Aeropuerto El Dorado podría afectar sus envíos al exterior. El gremio pide que la Aeronáutica Civil realice estudios técnicos rigurosos antes de hacer cambios, porque esa industria depende de vuelos predecibles y estables. En 2025, el sector exportó más de 2.400 millones de dólares en flores frescas a casi 100 países.
Las flores son uno de los productos estrella de Colombia en el mercado mundial, pero una decisión que está evaluando la Aeronáutica Civil podría complicar esos negocios. El regulador aéreo del país anunció que va a revisar cómo se distribuyen los espacios disponibles para vuelos en el Aeropuerto El Dorado, la principal puerta de salida de nuestras exportaciones. Eso tiene preocupados a los floricultores.
La Asociación Colombiana de Exportadores de Flores envió una carta privada a la Aeronáutica Civil pidiéndole que no se apresure. "Solicito que dicho proceso se sustente en un estudio técnico integral de capacidad y en un monitoreo riguroso y continuo del uso efectivo de los slots", señaló el gremio en su comunicación. En términos simples, quieren decir que cualquier cambio debe basarse en números reales, no en intuiciones.
El punto de fondo es que el sector floricultor necesita certeza para funcionar bien. Cuando una aerolínea sabe que tendrá un espacio garantizado en un vuelo cada semana, puede planificar sus operaciones, contratar trabajadores y cumplir compromisos con clientes en el exterior. Si eso cambia de repente sin estudio de por medio, es como cambiar las reglas del juego a mitad de la partida. Por eso el gremio alertó que "resulta fundamental que las decisiones que se adopten no pongan en riesgo el cumplimiento de los compromisos internacionales adquiridos".
Para entender por qué esto importa: en 2025 las flores colombianas generaron más de 2.400 millones de dólares en ventas al exterior y se enviaron 340.000 toneladas a cerca de 100 mercados, con Estados Unidos como el principal cliente. Son miles de trabajos que dependen de que esos vuelos salgan sin contratiempos. El gremio teme que cualquier cambio sin fundamento técnico sólido afecte directamente esa cadena de exportación y, por extensión, el comercio exterior del país.
La solicitud del gremio es clara: antes de modificar cómo se distribuyen los espacios de vuelo, la Aeronáutica Civil debe hacer mesas técnicas donde analicen a fondo cuánta capacidad real tiene el aeropuerto y cómo se están usando actualmente esos espacios. Solo así se podrá tomar una decisión que no deje perder dinero ni empleos.
Fuente original: El Tiempo - Economía