Fiscalía mantiene las capturas contra 'Chiquito Malo' y 28 jefes del Clan del Golfo

La Fiscalía General confirmó que las órdenes de captura contra 29 máximos líderes del Clan del Golfo seguirán vigentes sin suspensión en el proceso de negociación del Gobierno. El ente acusador estableció tres condiciones innegociables: cese verificable de violaciones a derechos humanitarios, entrega de menores reclutados forzosamente y abandono total de economías ilícitas. Esta decisión marca una línea clara entre la estrategia de "Paz Total" del Ejecutivo y el rigor judicial que exige la Fiscalía para cualquier avance.
La Fiscalía General puso un freno visible a los planes de sometimiento del Clan del Golfo, también conocido como Ejército Gaitanista de Colombia. Por medio de una resolución de la propia jefa del organismo acusador, dejó claro que las órdenes de captura contra 29 de los máximos jefes de esta organización criminal seguirán en pie, sin ninguna suspensión en el marco del proceso de negociación que adelanta el Gobierno Nacional con este grupo.
Uno de los nombres que permanece en la lista de buscados es Jobanis de Jesús Ávila, conocido como 'Chiquito Malo', máximo líder de la organización. Además de ser perseguido por la justicia colombiana, enfrenta una solicitud de extradición activa de Estados Unidos. La decisión de la Fiscalía envía un mensaje inequívoco: no habrá espacios de movimiento ni beneficios legales para estos cabecillas sin que antes existan avances concretos y verificables en el terreno.
El ente acusador fue claro al fijar tres condiciones que no se pueden negociar. Primera: que cese de manera inmediata y comprobable toda acción que viole el Derecho Internacional Humanitario. Segunda: la entrega formal y segura de todos los menores de edad que fueron reclutados forzosamente. Tercera: el abandono total y definitivo de las actividades ilícitas que financian al grupo, especialmente narcotráfico y minería illegal.
La Fiscalía también advirtió que cualquier propuesta sobre las llamadas "Zonas de Ubicación Temporal" tendrá que cumplir con estrictos requisitos legales y mecanismos de verificación independientes, sin que esto signifique de forma automática libertad para los dirigentes criminales.
Esta decisión marca un pulso institucional entre el poder judicial y los objetivos políticos del Gobierno en su estrategia de "Paz Total". Mientras el Ejecutivo busca avanzar en diálogos que desactiven estructuras armadas, la Fiscalía actúa como guardiana de que ningún paso en esa dirección ocurra sin compromisos reales, medibles y con impacto profundo en derechos humanos y justicia.
Ahora la atención está en cómo responderán los negociadores del Gobierno y los propios jefes criminales a esta postura. El Clan del Golfo tendrá que demostrar con hechos concretos, no solo con palabras, si realmente existe voluntad de abandonar la ilegalidad.
Fuente original: La Guajira Noticias

