Familia en Antioquia clama por medicamentos: Nueva EPS niega tratamiento a niño con trasplante de riñón

La familia de Tomás Andrés Mesa, un menor de 9 años que vive con un trasplante de riñón desde hace ocho años, denuncia que la Nueva EPS le ha negado sus medicamentos inmunosupresores durante nueve meses. Los fármacos que necesita cuestan aproximadamente un millón y medio de pesos mensuales, dinero que los padres están pagando de su bolsillo. Esta es una de varias denuncias recientes contra la Nueva EPS por deficiencias en la entrega de medicamentos y autorización de tratamientos.
En la zona rural de Yolombó, Antioquia, una familia enfrenta una situación desesperante: no puede acceder a los medicamentos que su hijo necesita para sobrevivir. Tomás Andrés Mesa, un niño de 9 años que recibió un trasplante de riñón siendo bebé, lleva nueve meses sin recibir por parte de su EPS los fármacos esenciales para mantener su órgano trasplantado funcionando correctamente.
Mabely Torres, tía del menor, denunció públicamente ante Blu Radio la situación que atraviesa la familia. Según su relato, la Nueva EPS le está negando el tacrolimus XL, que el niño debe tomar a 4 miligramos diarios, y el micofenolato, que requiere a 500 miligramos diarios. Estos medicamentos son inmunosupresores, es decir, evitan que el cuerpo rechace el órgano trasplantado. Sin ellos, la vida del pequeño está en peligro.
La familia ha tenido que asumir por completo el costo de estos medicamentos, que alcanzan un millón y medio de pesos cada mes. Para una familia que vive en una zona rural retirada, esta carga económica es insostenible. Además, han realizado cientos de desplazamientos buscando conseguir los medicamentos en farmacias, sin éxito. El llamado de la familia es directo: "para que la Nueva EPS se ponga la mano en el corazón y le ayuden al pequeño Tomás". Hasta el momento, la Nueva EPS no se ha pronunciado sobre este caso específico.
Esta denuncia se suma a una ola creciente de quejas contra la Nueva EPS. En mayo, murió Judith Nery Arango Castro en Barranquilla mientras esperaba una autorización de traslado a una clínica para una cirugía urgente. A principios de junio de 2026, pacientes en Bucaramanga se encadenaron en las instalaciones de la Nueva EPS para protestar por la negación de medicamentos y autorizaciones para tratamientos de enfermedades graves como cáncer.
Los números reflejan la magnitud del problema. La Personería de Bogotá reportó haber recibido 2.536 quejas relacionadas con servicios de salud durante 2025, siendo la Nueva EPS la entidad con más denuncias. Estos casos evidencian fallas sistemáticas en la prestación de servicios que afectan especialmente a pacientes con enfermedades crónicas y complejas que dependen de medicamentos de alto costo.
Fuente original: El Tiempo - Salud