Falleció Rosa Ceballos Sierra, maestra que marcó generaciones en Riohacha

Rosa Elvira Ceballos Sierra, conocida cariñosamente como 'Chuby', murió a los 76 años en Barranquilla tras complicaciones de una cirugía. La docente fue una institución en la educación riohachera, especialmente en primaria, donde innovó con métodos que incluían canto y artes. Su familia la recuerda como una mujer alegre y dedicada al servicio, mientras que el sector educativo reconoce su invaluable aporte a la formación de varias generaciones de estudiantes.
La educación en Riohacha pierde a una de sus figuras más queridas. Rosa Elvira Ceballos Sierra, la maestra a quien todos llamaban 'Chuby', falleció en Barranquilla después de que surgieran complicaciones durante una intervención quirúrgica. Su cuerpo fue trasladado a su ciudad natal para despedirla el lunes 20 de abril, en un acto que reunió a quienes la conocieron y apreciaron durante sus 76 años de vida.
Fueron más de cuatro décadas dedicadas al magisterio las que caracterizaron la carrera de Rosa Ceballos. La mayor parte de su labor docente la desarrolló en los colegios María Montessori y Las Américas, donde se ganó el respeto y cariño de miles de estudiantes. Su manera de enseñar fue particular: innovadora y cercana. Apostaba por métodos que integraban el canto y las artes como herramientas pedagógicas, logrando que los niños de primaria asimilaran el conocimiento de forma natural y alegre, mientras ella se convertía en mucho más que una maestra.
Su vida personal estuvo marcada por los valores del servicio y la familia. Casada con Nicolás Redondo, tuvieron dos hijos que hoy se destacan como reconocidos abogados. Ella era la quinta de diez hermanos en una familia que ha dejado huella en diferentes espacios de la vida pública guajira: su hermano Rafael fue alcalde de Riohacha, y cinco de los hermanos Ceballos eligieron dedicarse a la educación como ella. Era hija de Daniel Ceballos Barros y Rosa Sierra Movil, y cursó sus estudios en el Instituto Nicolás de Féderman de Riohacha antes de especializarse en pedagogía.
Quienes compartieron con ella destacan a una mujer alegre, de risa contagiosa, leal con sus amigos y profundamente comprometida con el bienestar de los demás. Recientemente, incluso, había recibido reconocimiento por parte del Gobernador y la Asamblea Departamental. Los estudiantes que pasaron por sus aulas y el sector educativo completo la recordarán como alguien que entendió que enseñar era un acto de amor, y que cada niño merecía una educadora que creyera en él. Rosa Ceballos fue exactamente eso: una maestra de verdad.
Fuente original: Guajira News


