"Fallamos": La defensora del Pueblo asume responsabilidad en muerte de Kevin Acosta

Kevin Acosta, un niño de siete años con hemofilia severa, murió el 13 de febrero en Bogotá después de sufrir un golpe en la cabeza, en medio de denuncias sobre la falta de entrega oportuna de su medicamento. La defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, se pronunció directamente diciendo que "el sistema de salud no tuvo la capacidad de cumplir sus obligaciones constitucionales" y asumió responsabilidad institucional. Las declaraciones del presidente Petro y el ministro de Salud, que cuestionaron el rol de la madre, generaron rechazo de la Defensoría y de la familia del menor.
La muerte de Kevin Arley Acosta Pico sacudió a todo el país y obligó a las instituciones a mirarse en el espejo. El niño de siete años, diagnosticado con hemofilia A severa, falleció el 13 de febrero en Bogotá después de complicaciones derivadas de un golpe en la cabeza. Lo que hizo más doloroso este caso fue que, según lo denunciado, Kevin llevaba semanas sin recibir el medicamento que necesitaba para mantener controlada su enfermedad. Eso dejó al menor vulnerable ante cualquier lesión, por pequeña que fuera.
Fue entonces cuando la defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, decidió hablar claro. A través de sus redes sociales, el 17 de febrero no escondió responsabilidades ni buscó culpables fáciles. "El cuidado de la salud de Kevin era responsabilidad del sistema de salud, que no tuvo la capacidad de hacer todo a su alcance, de cumplir según sus obligaciones constitucionales, lo previsto en la ley", afirmó. Y luego, en una frase breve pero contundente, sentenció: "Fallamos".
La Defensoría fue más lejos aún en su comunicado oficial. Rechazó de manera tajante cualquier culpa dirigida hacia la madre del niño, Yudy Katerine Pico. "Hoy todos somos Kevin Acosta. La muerte de Kevin no es responsabilidad de su mamá, porque el cuidado no es una carga solo de las mujeres y las madres", escribieron desde la entidad. "El sistema de salud, en su conjunto, falló en el cuidado de Kevin", agregaron, dejando clara la cadena de responsabilidades.
Esas palabras llegaron después de que el presidente Gustavo Petro y el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, hicieran declaraciones durante un consejo de ministros que generaron polémica. El mandatario sugirió que había "dos causas agravantes": que el niño no había tomado el medicamento y que se montó en una bicicleta y se cayó. También cuestionó si la mamá había recibido educación sobre las precauciones que debía tomar. "Si a un niño hemofílico no se le deja subir a la bicicleta, tiene menos riesgos", expresó el presidente. El ministro Jaramillo, por su parte, indicó que los menores con hemofilia "deberían tener restringidas ciertas actividades de riesgo".
La madre de Kevin respondió con el dolor a flor de piel. "Yo no puedo tener a mi hijo encerrado, sin hacer nada. Muchos niños con hemofilia no tienen su medicamento. Cualquier niño, así no se golpee, puede tener un sangrado. Me parece desconsiderado lo que están diciendo", dijo a los medios. Según su relato, la Nueva EPS dejó de suministrar el Hemlibra, el medicamento que Kevin requería cada 28 días, desde el 12 de diciembre pasado. El 31 de diciembre le informaron que a partir del primero de enero de este año quedarían sin cobertura.
La Defensoría dejó claro que Kevin fue "una víctima más de las fallas en la disponibilidad y el acceso a medicamentos que hoy enfrentan miles de colombianos". También destacó que la madre "tuvo que atravesar múltiples barreras para que lo atendieran" y que solo cuando el estado del niño era crítico lograron atenderlo adecuadamente. En su mensaje, Iris Marín hizo un llamado urgente: "Los niños y las niñas son sujetos de especial protección constitucional. Sus derechos no admiten demoras ni excusas". Fue un recordatorio de que hay responsabilidades que no pueden esperar mientras los sistemas se reorganizan o se reforman.
Fuente original: El Tiempo - Colombia

