Falla en comunicaciones causó el susto entre helicóptero de la FAC y vuelo de Latam en El Dorado

El pasado 20 de febrero, un helicóptero de la Fuerza Aeroespacial Colombiana se cruzó en la pista del aeropuerto El Dorado justo cuando un avión de Latam despegaba con 157 pasajeros. La tripulación frenó de emergencia evitando una tragedia. La Aeronáutica Civil reveló que todo ocurrió por una interferencia en las comunicaciones de radio entre las torres de control, un problema conocido como traslapo de frecuencia.
La Aeronáutica Civil finalmente explicó qué pasó el 20 de febrero en el aeropuerto El Dorado cuando un helicóptero de la Fuerza Aeroespacial Colombiana casi impacta con un vuelo de Latam que estaba despegando. La buena noticia es que no pasó a mayores, pero el susto fue considerable: 157 pasajeros y 5 tripulantes estuvieron en riesgo durante esos segundos críticos.
Todo sucedió alrededor de las 5:04 de la tarde. El avión de Latam que se dirigía a San Andrés ya había recibido autorización para el remolque y el encendido de motores. Cuando comenzaba su carrera de despegue por la pista, la tripulación vio venir un helicóptero en dirección directa. Fue entonces cuando aplicaron los frenos de emergencia. Según la Aeronáutica Civil, "la tripulación advirtió durante la carrera de despegue el sobrevuelo de una aeronave de ala rotatoria que se desplazaba en una trayectoria paralela y aproximándose a la pista". No había tiempo que perder: ejecutaron el abortaje del despegue y lograron detener la aeronave de forma segura.
El helicóptero, un avión estatal con matrícula FAC4021, había despegado minutos antes desde la plataforma de CATAM. Estaba autorizado para cruzar la pista 14L en su ruta hacia Engativá. Después, debía cruzar la pista 14R con una nueva autorización. Aquí viene lo importante: cuando el helicóptero pasó de ser controlado por la Torre Norte a la Torre Sur, algo se salió de control en las comunicaciones.
Durante esa transferencia entre torres de control, cuenta la Aeronáutica Civil, "se generó un traslapo en la frecuencia con la aeronave de ala rotatoria". En otras palabras, las señales de radio de ambas torres se superpusieron en el mismo canal, creando una interferencia. Eso significa que las instrucciones no llegaron claras al helicóptero, y tampoco los controladores tenían claridad total sobre dónde estaba cada nave en ese momento crítico.
El frenado de emergencia fue tan brusco que las llantas del avión de Latam se desinflaron. Los frenos alcanzaron una temperatura de aproximadamente 900 grados centígrados. Afortunadamente, la Aeronáutica Civil aclaró que no hubo incendio ni pasajeros lesionados. El avión simplemente tuvo que quedarse en tierra mientras se reparaba.
Lo que pudo haber sido una tragedia quedó en un susto, pero también en una lección sobre la importancia de los protocolos de seguridad en aviación. La tripulación del Latam actuó con rapidez y los sistemas de seguridad funcionaron como debían. En el aire, cuando algo falla, no hay tiempo para segundas oportunidades.
Fuente original: El Tiempo - Bogotá



