Expoinmobiliaria 2026 atrae a casi 20.000 visitantes con 518 proyectos: ¿qué significa para tu bolsillo?

La feria inmobiliaria más grande de Antioquia cerró con récord de asistencia y una oferta sin precedentes de proyectos. El cambio principal: los inversionistas ahora buscan opciones con menor inversión inicial y mejor rentabilidad, como rentas cortas y coliving. Además, casi la mitad de los proyectos incorporan criterios sostenibles, reflejando una industria que piensa en el largo plazo.
La construcción en Colombia está en un momento de confianza renovada. Expoinmobiliaria 2026, que acaba de cerrar en Medellín, fue el termómetro de esa realidad: casi veinte mil colombianos visitaron la feria durante tres días para conocer opciones de vivienda e inversión inmobiliaria. El número marca un crecimiento respecto a la edición anterior y demuestra que, a pesar de los temores económicos del país, la gente sigue apostando por la vivienda como forma de construir patrimonio y seguridad financiera.
Lo que cambió en esta edición es el perfil de quién compra. Mateo Lezcano, gerente comercial de Esférica, lo explicó claramente: "El mercado está evidenciando un cambio en el perfil del inversionista, que hoy busca alternativas inmobiliarias con mayor eficiencia en rentabilidad y menores montos de entrada". En otras palabras, ya no es solo sobre comprar la casa propia de lujo. Ahora hay más gente interesada en proyectos de renta corta (alquilar por temporadas), desarrollos multifamily (varios apartamentos en un mismo edificio) y coliving (viviendas compartidas con servicios comunes). Estos modelos permiten que inversionistas con presupuestos más modestos generen ingresos sin desembolsar cifras astronómicas al inicio.
La feria presentó 518 proyectos en total, una oferta histórica según los organizadores. Eso genera un efecto dominó en la economía que va más allá de la venta de apartamentos. Eduardo Loaiza Posada, gerente de Camacol Antioquia, señaló que estos proyectos "dinamizarán por lo menos 34 subsectores de la economía" y permitirán generar empleo "para más de 400.000 trabajadores". Cuando se construye, hay demanda de acero, cemento, tubería, electricidad, carpintería. Miles de pequeños negocios y trabajadores dependen de que el sector inmobiliario se mueva.
Lo interesante es que la industria no solo crece en cantidad, sino que está cambiando en conciencia ambiental. De los 518 proyectos exhibidos, 239 incorporan criterios de construcción sostenible y el 28 por ciento cuenta con certificaciones ambientales. Eso significa que casi la mitad de lo que se construirá en Antioquia buscará usar menos agua, menos energía o materiales más amigables con el planeta. No es por purismo verde: las ciudades sostenibles atraen inversión global y sus habitantes pagan primas más altas por vivir en espacios diseñados responsablemente.
Según Loaiza, "en Antioquia sí es un buen momento para comprar vivienda y que hay confianza inversionista de los empresarios del sector en la región, así como confianza de las familias antioqueñas en el sector inmobiliario y de la construcción". Para el colombiano promedio, eso se traduce en una oferta más amplia de opciones: desde la vivienda convencional hasta alternativas de inversión con montos de entrada más accesibles. El riesgo es que esa confianza se mantenga si la economía general del país sigue estable. Por ahora, la feria dejó claro que la construcción sigue siendo uno de los pocos sectores donde miles de familias siguen viendo oportunidad.
Fuente original: El Colombiano - Negocios