Explosión destruye vivienda en Santa Rosa de Osos; sospechan de disidencias de las FARC
Una fuerte explosión arrasó una casa en la vereda Mina Vieja, zona rural de Santa Rosa de Osos, el pasado 21 de abril. Aunque no hubo víctimas, la estructura quedó completamente destruida y la comunidad quedó en alerta. Reportes locales apuntan hacia el Frente 36 de las disidencias de las FARC, pero las autoridades aún no han confirmado oficialmente quiénes fueron los responsables del ataque.
Una explosión de gran magnitud derrumbó por completo una vivienda en la vereda Mina Vieja, en zona rural de Santa Rosa de Osos, el pasado 21 de abril. El hecho ocurrió en el sector de la entrada El Roble, en un área de difícil acceso del norte antioqueño, y fue tan violento que redujo la estructura a escombros en cuestión de segundos. Los restos de lo que fue la casa quedaron esparcidos: trozos de techos, muros destruidos y pertenencias personales hechas añicos, evidencia clara de la potencia del estallido.
La comunidad en la zona quedó marcada por el incidente. Los habitantes de la vereda manifestaron profunda preocupación por su seguridad y han mantenido una vigilancia constante en el área desde entonces, temerosos de que pueda haber más artefactos explosivos o nuevos ataques. Esa incertidumbre se ha apoderado de la región, generando una sensación de vulnerabilidad que persiste en este corredor rural.
Aunque los reportes de medios locales señalan que el atentado estaría relacionado con el Frente 36 de las disidencias de las FARC, grupo armado con presencia histórica en el norte de Antioquia, las autoridades departamentales no han entregado un informe oficial que confirme quiénes fueron los responsables ni cuál fue el móvil específico del ataque. Líderes comunitarios sugieren que situaciones como esta responden a dinámicas de control territorial y presión sobre la población rural, aunque los detalles exactos aún permanecen en la oscuridad.
Lo positivo es que no se registraron heridos ni fallecidos en la explosión. Sin embargo, la comunidad sigue esperando mayores garantías de seguridad y respuestas claras de los organismos de investigación que trabajan en el caso. Mientras tanto, la zona permanece tensa, con la presencia de actores armados como una realidad que no desaparece del norte antioqueño.
Fuente original: Minuto30
