Experto en medicina deportiva: así se pierde peso de forma sostenible sin obsesionarse con la báscula

El médico deportólogo Mateo Vanegas aclara que bajar de peso no se trata solo de números en la báscula, sino de reducir grasa corporal. Recomienda comenzar con actividad diaria simple como caminar 7.500 pasos y luego combinar ejercicio de fuerza con actividad cardiovascular. Enfatiza que cada persona requiere un plan personalizado y que no existen recetas universales para lograr resultados sostenibles.
Muchas personas creen que perder peso es sinónimo de subirse a una báscula y ver números cada vez más bajos. Sin embargo, el médico deportólogo Mateo Vanegas, especialista en actividad física y magíster en obesidad, advierte que este enfoque es engañoso. En una entrevista con El Tiempo durante el evento Obesidad sin filtros realizado en Bogotá, explicó que "el diagnóstico como tal lo realizamos no sobre el peso, sino sobre el exceso de grasa".
Según Vanegas, uno de los errores más comunes es no evaluar la composición corporal del paciente. Lo que parece peso extra puede ser líquido acumulado, poca masa muscular o efectivamente grasa. Por eso, antes de cualquier plan de ejercicio, es fundamental una evaluación integral. El especialista enfatiza que "para mí lo más importante es conocer la persona antes de conocer la biología o la fisiología", considerando su estilo de vida, trabajo y capacidades reales.
El punto de partida no está en el gimnasio sino en el movimiento cotidiano. Vanegas recomienda comenzar contabilizando los pasos diarios. "La sugerencia inicial es empiecen a contar los pasos a un promedio superior a 7.500. Eso ya va a tener un beneficio en la salud, un beneficio cardiovascular y va a evitar o va a ser un factor protector para que no tengamos exceso de grasa u obesidad". Esta recomendación es accesible para cualquier persona, pues basta usar el teléfono celular para registrar el avance.
Una vez se consolida este hábito, el siguiente paso es estructurar sesiones de ejercicio más formales. Vanegas sugiere comenzar con dos días a la semana, una frecuencia que ya produce resultados. Aquí entra en juego un concepto importante: no todo el ejercicio cardiovascular es la solución. "Tenemos un pensamiento que viene desde el pasado en donde el ejercicio cardiovascular o aeróbico es el más efectivo para perder grasa y realmente no es así", sostiene. El trabajo de fuerza muscular es clave porque protege contra el exceso de peso y las enfermedades crónicas.
La fórmula más efectiva combina ambos enfoques. "Claramente ambos son importantes y lo bueno sería ser una mezcla entre ellos dos, es decir, tener un día de entrenamiento de fuerza bien realizado junto con trabajo cardiovascular", explica. Para ver cambios reales, el especialista indica que idealmente se requieren entrenamientos de una hora, tres días a la semana. Pero insiste en que empezar con menos tiempo y frecuencia también suma en el camino.
Vanegas subraya que la consulta no debe esperar a manifestaciones graves como fatiga extrema o apnea obstructiva del sueño. "Si vemos que nuestro peso o nuestra ropa no nos está quedando, debería ser el momento ideal para consultar antes de que pase a ser una manifestación clínica". Lo fundamental es entender que cada persona es diferente y requiere un plan único, diseñado considerando sus fortalezas, dificultades y lo que realmente puede lograr en su contexto de vida.
Fuente original: El Tiempo - Salud