Colombia envejece rápido: por qué expertos piden invertir más en prevención y vacunas

Colombia vivirá una transformación demográfica sin precedentes: la población mayor de 60 años pasará de ser el 19% en 2031 al 28% en 2050. Este cambio presiona el sistema de salud y la economía del país. Expertos advierten que invertir en prevención, especialmente en vacunación a lo largo de toda la vida, es la estrategia más costo-efectiva para evitar enfermedades crónicas y mantener a las personas activas y autónomas. Varios países de la región ya han actualizado sus programas de vacunación para adultos mayores.
Colombia está atravesando uno de los cambios demográficos más importantes de su historia reciente. El número de personas mayores de 60 años crece de manera sostenida, modificando cómo funciona la economía, la sociedad y el sistema de salud. Según datos oficiales, esta población representará el 19% de los colombianos en 2031 y llegará al 28% en 2050, una tendencia que traerá efectos directos en la atención médica, el gasto público y la productividad del país.
No se trata de un cambio pasajero. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que el envejecimiento poblacional avanza más rápido en países de ingresos medios como Colombia, lo que obliga a los gobiernos a planificar con anticipación. La razón es clara: la esperanza de vida ha aumentado considerablemente, y hoy la mayoría de las personas puede esperar vivir hasta los 60 años o más. Esto redefine completamente qué necesita el sistema sanitario colombiano.
Frente a este panorama, los expertos subrayan que la prevención es la mejor defensa. La inmunización a lo largo de toda la vida aparece como una herramienta clave para mejorar la calidad de vida en la vejez y reducir enfermedades costosas. La OMS estima que las vacunas evitan entre 3,5 y 5 millones de muertes cada año en el mundo. Además, estudios internacionales muestran que los programas de vacunación para adultos generan retornos de hasta 19 veces la inversión inicial, gracias a menos hospitalizaciones y menos pérdida de productividad.
Juan Sebastián Estrada, director de Política y Comunicaciones de Pfizer para el clúster Norte de Latinoamérica, enfatiza que "pensar en la adultez desde una perspectiva preventiva también implica reconocer que no todas las personas envejecen en las mismas condiciones. Las brechas sociales, económicas y territoriales acumuladas a lo largo de la vida influyen directamente en los años vividos con salud e independencia". Según él, países que apuestan por prevención sostenida logran no solo mejores resultados en salud, sino sistemas más resilientes y equitativos.
El costo de no actuar es alto. En Colombia, una parte significativa del gasto sanitario se concentra en enfermedades crónicas que pudieron prevenirse o detectarse a tiempo. A nivel internacional, la OMS estima que las enfermedades no transmisibles pueden representar hasta el 80% del gasto en salud en países de ingresos medios. Además, está el impacto económico menos visible: cuando muchos adultos se dedican a cuidar a personas mayores que pierden autonomía, disminuye la participación laboral y se generan costos de atención de largo plazo que presionan las familias y la economía.
Varios países de la región ya han avanzado en esto. Brasil, Argentina, México, Panamá y Costa Rica cuentan con programas de vacunación para adultos que van más allá de la inmunización contra la gripe. Expertos recomiendan que el próximo Plan Nacional de Desarrollo incluya entre sus prioridades la actualización permanente del Programa Ampliado de Inmunizaciones, con un enfoque de vacunación para todo el ciclo de vida, alineado con la Ley de Vacunas de 2024.
Para Estrada, "en un momento en el que el país reflexiona sobre su rumbo y sus prioridades de futuro, el envejecimiento poblacional y la relevancia de fortalecer los programas de vacunación para hacer frente a enfermedades inmunoprevenibles que afectan de manera significativa a esta población invita a elevar la conversación más allá de la coyuntura". El mensaje es claro: ignorar el envejecimiento no es una opción.
Fuente original: El Tiempo - Salud