Europa apuesta por nanopartículas de plantas para combatir el cáncer de forma más selectiva

Un proyecto europeo liderado desde España explora cómo combinar vesículas extracelulares derivadas de plantas con nanopartículas magnéticas para crear tratamientos contra el cáncer más seguros y eficientes. La investigación, financiada por la Unión Europea, trabajará con modelos tumorales tridimensionales obtenidos directamente de pacientes para acelerar la transferencia de estos hallazgos hacia aplicaciones médicas reales. El objetivo es destruir células cancerosas de forma controlada, minimizando el daño a tejidos sanos.
Un equipo internacional de investigadores busca revolucionar el tratamiento del cáncer combinando dos tecnologías distintas: partículas microscópicas derivadas de plantas y partículas magnéticas. El proyecto europeo EMERGE, liderado desde el Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón en España, cuenta con financiamiento de la Unión Europea y ya comenzó sus trabajos en julio de este año, con una duración prevista de dos años.
La idea central es aprovechar las vesículas extracelulares (pequeñas bolsas naturales que usan las células para comunicarse) obtenidas de plantas, y dotarlas de propiedades magnéticas. Esto permitiría dirigir medicamentos antitumorales de manera más precisa hacia las células cancerosas, evitando afectar el tejido sano alrededor. La investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Marisa Conte, recibió una beca especial de la Unión Europea para liderar este trabajo.
Una de las técnicas que explorarán es la hipertermia magnética, que usa campos magnéticos externos para generar calor localizado en el tumor y así destruir las células cancerosas de forma controlada. Este enfoque es menos invasivo que muchas terapias actuales porque concentra el tratamiento exactamente donde se necesita.
Lo innovador del proyecto es que no solo se probará en laboratorio. Los investigadores trabajarán durante seis meses en colaboración con el Hospital Santobono-Pausilipon en Nápoles, Italia, usando modelos tumorales tridimensionales extraídos de pacientes reales. Estos modelos permiten reproducir con mayor exactitud cómo son los tumores humanos y cómo responden a los tratamientos, acercando los resultados del laboratorio a la práctica clínica real.
Además, utilizarán organoides, que son réplicas en miniatura de los tumores originales que conservan las características biológicas propias de cada paciente. Esto abre la puerta a tratamientos personalizados, donde cada paciente podría recibir una terapia diseñada según las particularidades de su propio cáncer. Según los responsables, este enfoque busca acelerar la llegada de estos hallazgos a nuevas aplicaciones médicas en el futuro.
Fuente original: El Tiempo - Salud