Estudio cuestiona si el pollo es realmente mejor que la carne roja para la prediabetes

Una investigación reciente de universidades estadounidenses evaluó a 24 personas con prediabetes durante ocho semanas, alternando entre carne de res magra y pollo. Los resultados mostraron que ambas proteínas tuvieron efectos similares en los niveles de azúcar en sangre y otros marcadores metabólicos. Sin embargo, los expertos advierten que se trata de un estudio a corto plazo y que se necesita más investigación a largo plazo antes de cambiar las recomendaciones dietéticas.
Durante años, la medicina ha recomendado a las personas con prediabetes cambiar la carne roja por pollo, considerando que esta última es más segura para el control de azúcar en sangre. Un nuevo estudio pone en duda esta creencia generalizada, al menos cuando se trata de carne de res sin procesar y en periodos cortos.
La investigación, publicada en diciembre en la revista Current Developments in Nutrition, fue realizada por científicos de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Indiana-Bloomington y del Instituto de Tecnología de Illinois. El trabajo incluyó a 24 adultos con prediabetes, aproximadamente el 70 por ciento hombres, quienes durante cuatro semanas consumieron diariamente carne de res magra, para luego cambiar a pollo sin procesar durante otro mes igual. Las preparaciones incluían hamburguesas, fajitas, burritos, guisos y salteados, integrados a sus dietas habituales.
Los investigadores midieron los niveles de glucosa en sangre, la respuesta a la insulina y el funcionamiento de las células beta pancreáticas (las encargadas de producir insulina). Sorprendentemente, no encontraron diferencias significativas entre quienes comieron carne de res y quienes optaron por pollo. Kevin Maki, investigador principal del estudio, explicó a Fox News Digital: "Si el consumo de carne de res empeorara la función de las células beta, esto proporcionaría evidencia que sugiere que podría estar causando un mayor riesgo de diabetes". Sin embargo, añadió: "No encontramos evidencia de ello en nuestro estudio".
Es importante aclarar que este análisis solo incluyó carne de res sin procesar, excluyendo carnes procesadas como tocino o embutidos, que estudios anteriores sí han vinculado con peores resultados en la salud. Maki también enfatizó que su recomendación general sigue siendo una dieta balanceada que priorice cereales integrales, frutas, verduras, legumbres y grasas saludables, dentro de la cual "las proteínas animales, incluida la carne de res, pueden encajar en esa dieta".
No obstante, especialistas que no participaron en la investigación advierten cautela. La Dra. Mia Kazanjian, radióloga en Connecticut, señaló que "para una persona con prediabetes, la conclusión es que comer carne de res sin procesar como parte de una dieta saludable no empeoró los factores de riesgo de diabetes a corto plazo, pero aún necesitamos datos a largo plazo antes de hacer recomendaciones generales".
El debate fundamental es que este tipo de estudios controlados, donde se supervisa a los participantes, arrojan resultados diferentes a los observacionales, que sí han encontrado asociación entre el consumo de carne roja y la diabetes tipo 2. Los expertos coinciden en que se requieren investigaciones más prolongadas y con muestras equilibradas entre hombres y mujeres para sacar conclusiones definitivas que puedan aplicarse a toda la población.
Fuente original: El Tiempo - Salud