Estudiantes iraníes salen a protestar contra el gobierno en su primer gran acto después de la represión de enero

Después de la violenta represión que dejó miles de muertos hace un mes, estudiantes de varias universidades iraníes salieron a las calles este fin de semana en lo que representa la primera gran protesta antigubernamental desde entonces. Los manifestantes honraron a las víctimas de las protestas masivas de enero y corearon consignas contra el líder supremo. Estas movilizaciones ocurren en medio de tensiones diplomáticas entre Irán y Estados Unidos, que continúa considerando acciones militares.
En un gesto de resistencia que refleja la persistencia de la inconformidad en Irán, estudiantes de varias universidades iraníes se movilizaron este sábado en protestas antigubernamentales. Se trata de las primeras manifestaciones de esta magnitud que se llevan a cabo desde la represión mortal que enfrentaron el país el mes pasado. La BBC verificó imágenes de cientos de manifestantes marchando pacíficamente en el campus de la Universidad Tecnológica Sharif en Teherán, donde grupos de estudiantes coreaban "Muerte al dictador", en referencia al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, junto con otras consignas contra el gobierno. Muchos llevaban banderas iraníes como símbolo de su lucha.
Las protestas no se limitaron a una sola universidad. También se reportaron actos de concentración en la Universidad Shahid Beheshti, donde estudiantes realizaron una sentada pacífica, y en la Universidad Tecnológica Amir Kabir, donde resonaron cánticos antigubernamentales. En Mashhad, la segunda ciudad más importante del país ubicada al noreste, estudiantes gritaron consignas como "Libertad, libertad" y "Estudiantes, griten, griten por sus derechos". Todo indica que hubo convocatorias para nuevas concentraciones el domingo en otros lugares.
Lo que complicó algunas de estas manifestaciones fue la presencia de simpatizantes del gobierno que se enfrentaron con los estudiantes. Según las imágenes verificadas por la BBC, hubo choques entre ambos bandos en el campus de la Universidad Tecnológica Sharif, lo que refleja la polarización que vive actualmente la sociedad iraní. Por ahora, no está claro si las autoridades han realizado arrestos entre los manifestantes.
Estos actos de protesta adquieren un significado particular considerando lo que sucedió hace poco más de un mes. Las manifestaciones masivas de enero comenzaron por demandas económicas pero rápidamente se transformaron en las más grandes desde la Revolución Islámica de 1979. La represión fue brutal: la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (Hrana), con sede en Estados Unidos, confirmó la muerte de al menos 6.159 personas, incluyendo 5.804 manifestantes, 92 niños y 214 personas afiliadas al gobierno. Hrana además investigaba 17.000 muertes más. Por su parte, las autoridades iraníes han cifrado en más de 3.100 los muertos, argumentando que la mayoría eran personal de seguridad o transeúntes atacados por manifestantes.
Los estudiantes que protestaron este fin de semana rindieron homenaje a esas víctimas, manteniendo viva la memoria de quienes cayeron durante la represión de enero. En ese sentido, sus actos representan un acto de desafío y también de duelo colectivo.
La situación se complica aún más por la escalada de tensiones internacionales. Estados Unidos ha reforzado su presencia militar cerca de Irán, y el presidente Donald Trump ha declarado que está considerando un ataque militar limitado contra el país. Trump también ha apoyado públicamente a los manifestantes iraníes en el pasado, incluso prometiendo que "la ayuda está en camino". Mientras tanto, funcionarios estadounidenses e iraníes se reunieron en Suiza el martes para conversaciones sobre el programa nuclear iraní. Trump señaló después que el mundo sabría "probablemente en los próximos 10 días" si se alcanzaría un acuerdo o si Estados Unidos emprendería acciones militares.
Las protestas del sábado ocurren en este contexto de alta tensión, donde la oposición en el exilio presiona a Trump para que cumpla sus amenazas militares con la esperanza de un cambio de régimen, mientras que otros sectores de la oposición se oponen a cualquier intervención extranjera. Lo que es seguro es que la situación en Irán permanece volátil y la voz de los estudiantes sigue resonando en las calles, recordando que hay quienes no se rinden.
Fuente original: BBC Mundo - Últimas


