Estudiantes de la Nacional rechazan el paro: encuesta muestra que 56% prefiere continuar con clases

La asamblea estudiantil de la Universidad Nacional convocó paro tras el regreso de José Ismael Peña a la rectoría por decisión judicial. Sin embargo, una encuesta masiva entre estudiantes de la sede Bogotá revela que la mayoría no respalda esta medida. Los estudiantes argumentan que ya vienen retrasados por el paro de 2024 y que interrumpir nuevamente las clases afecta su derecho a la educación.
El anuncio llegó apenas el martes 17 de febrero por la noche: líderes estudiantiles de la Universidad Nacional declararon paro definido hasta al menos el martes 24 de febrero, horas después de que un fallo judicial en segunda instancia ordenara el regreso de José Ismael Peña a la rectoría. Pero lo que pasó después sorprendió a muchos. Una encuesta rápida entre estudiantes mostró que la mayoría de ellos no quiere que se interrumpan las clases.
Kevin Arriguí, representante estudiantil ante el Consejo de la Sede Bogotá, cuenta que apenas supo de la decisión recibió mensajes de compañeros preocupados. Intentó hablar en la asamblea para explicar por qué consideraba que el paro no era la mejor opción, pero dice que solo le dieron 30 segundos. "Yo represento a un sector del estudiantado de la Universidad Nacional que me eligió. Inmediatamente se conoció el fallo, comenzaron a bombardearme por mensajes en el celular preocupados, claramente, porque no querían que se interrumpiera el semestre", comentó Arriguí.
Así que decidió hacer una encuesta masiva que llegó a todos los estudiantes de la sede Bogotá vía correo electrónico. Los números hablan por sí solos: casi cinco mil estudiantes participaron (cifra que triplica la participación en votaciones previas de la universidad). El resultado fue contundente: 2.840 estudiantes, equivalentes al 56,8 por ciento, manifestaron no estar de acuerdo con el paro. Solo 1.942 personas, el 38,8 por ciento, dijeron sí querer una paralización. El resto, 217 estudiantes (4,3 por ciento), se abstuvieron.
En otras sedes de la Universidad Nacional el panorama es similar. En Manizales, por ejemplo, la asamblea estudiantil se declaró en normalidad académica rechazando la convocatoria a paro. Los argumentos estudiantiles son prácticos y directos. Gustavo Ortiz, estudiante de Veterinaria, es claro: "Es entendible que muchas personas no estén de acuerdo con que Peña sea rector. Sin embargo, ese malestar no debe convertirse en una excusa para interrumpir las clases. En los últimos años venimos teniendo el calendario corrido por el paro de 2024, y justo ya nos estábamos poniendo al día. No es justo que nuevamente se nos retrase la carrera sin una justificación válida."
Lucía Restrepo, estudiante de Derecho, agrega otro argumento sobre la legitimidad de la decisión judicial: "Llevamos casi dos años en una disputa por la rectoría. Cuando finalmente hay un fallo definitivo, lo que la comunidad universitaria debería hacer es acatar las decisiones judicales. No hay ninguna vulneración de la autonomía universitaria, pero sí hay una vulneración a nuestro derecho a la educación."
Los líderes que convocaron el paro argumentan en su comunicado oficial que la acción de tutela de Peña "desconoce la voluntad del estudiantado" y afecta la autonomía universitaria. Piden su renuncia inmediata y que el Consejo Superior Universitario apruebe un nuevo mecanismo de elección. Sin embargo, los números de participación en la encuesta independiente sugieren que esa voluntad que reclaman podría no ser tan mayoritaria como sostienen. La brecha entre lo decidido en asamblea y lo que piensa la mayoría estudiantil es ahora evidente, y el próximo martes 24 de febrero será clave: ese día volverán a reunirse en asamblea para definir si continúan con la medida de presión.
Fuente original: El Tiempo - Educación