Estafa millonaria: enganchaban con espiritualidad y luego pedían millones para invertir en trading
Cerca de 20 personas denuncian haber sido estafadas por dos hombres que se presentaban como coach espiritual e inversionista. El modus operandi consistía en ganarse la confianza mediante asesorías de crecimiento personal y luego convencer a las víctimas de invertir millones en trading con promesas de altos retornos. Las víctimas aseguran que el dinero nunca fue invertido y que el presunto estafador lo utilizó en proyectos propios sin autorización.
Lo que parecía ser un camino hacia la libertad financiera y el crecimiento personal se convirtió en pesadilla para cerca de 20 personas que denuncian haber perdido millones de pesos en una presunta estafa que combinaba asesorías espirituales con promesas de inversiones millonarias en trading.
Según los relatos recopilados, el esquema funcionaba así: primero aparecía Moisés Furman, quien se presentaba como coach de vida e impartía cursos y charlas sobre espiritualidad y desarrollo personal. Una vez establecida una relación de confianza, presentaba a Junior Bejarano, quien decía ser un experto inversionista capaz de generar ganancias extraordinarias. Juan Franco, uno de los damnificados, cuenta que él y su esposa entregaron cerca de 500 millones de pesos convencidos por la recomendación directa de Furman. "Confiamos porque ya era alguien cercano, casi como de la familia", relató en un pódcast.
Durante los primeros meses las víctimas recibieron lo que parecían ser utilidades, lo que reforzaba su confianza en el negocio. Pero los pagos pararon y las explicaciones comenzaron a escasear. Cuando insistieron en saber qué pasaba con su dinero, Bejarano habría confesado que nunca fue invertido en trading. Según Franco, el dinero terminó en un proyecto personal del presunto estafador para la compra de lotes, todo sin autorización alguna ni respeto por los contratos firmados.
Lo preocupante es que este patrón se habría repetido con decenas de personas. Entre los afectados hay adultos mayores que pusieron en riesgo los ahorros de toda una vida. Todos describen el mismo juego: discursos motivacionales y referencias a la espiritualidad para generar cercanía, seguido de ofertas de inversión con rentabilidad que sonaba demasiado buena para ser verdad. "Se muestran como personas de fe y confianza, pero todo sería parte del engaño", expresó otro de los afectados que prefirió mantener su anonimato.
Las víctimas también señalan que familiares del presunto inversionista habrían facilitado cuentas bancarias para recibir los recursos, y que algunos allegados han adquirido vehículos de alta gama y locales comerciales en fechas recientes. Aunque ya existen varias denuncias contra Bejarano por estafa, no todos los afectados han acudido a la justicia. Algunos mantienen la esperanza de recuperar su dinero, aunque cada día que pasa esa posibilidad se vuelve más remota.
Juan Franco resume la intención de quienes denuncian: "Queremos evitar que más personas caigan. Llevamos años viendo cómo se repite la historia". La alerta es clara para cualquiera que reciba ofertas de inversión que prometan retornos extraordinarios sin respaldo verificable. Las autoridades deben actuar y los ciudadanos deben aprender a verificar antecedentes y revisar contratos con lupa antes de entregar dinero a particulares que aseguran ganancias que lucen imposibles.
Fuente original: KienyKe - Portada
