España y Brasil celebran inminente liberación de dos activistas detenidos por Israel en flotilla humanitaria a Gaza

Saif Abu Keshek, activista palestino-español, y Thiago Avila, brasileño, serán liberados y deportados en los próximos días tras más de diez días detenidos por Israel. Fueron capturados el 29 de abril en aguas internacionales cuando viajaban en la Flotilla Global Sumud hacia Gaza. Sus abogados denuncian torturas, interrogatorios de ocho horas y detención en aislamiento, mientras que los gobiernos de España y Brasil rechazan las acusaciones de Israel.
Después de permanecer más de diez días en detención, dos activistas que intentaban llevar ayuda humanitaria a Gaza están a punto de ser liberados. Se trata de Saif Abu Keshek, de nacionalidad palestino-española, y del brasileño Thiago Avila, quienes fueron capturados por las autoridades israelíes el 29 de abril mientras navegaban en aguas internacionales frente a las costas griegas como parte de la Flotilla Global Sumud. Los otros 168 miembros del convoy fueron enviados a Creta y posteriormente liberados, pero estos dos permanecieron bajo custodia israelí.
Hadeel Abu Salih, abogada que los representa ante los tribunales israelíes y miembro de la organización de Derechos Humanos Adalah, confirmó a Al Jazeera que ambos hombres "deberían ser liberados y repatriados a sus países de origen en los próximos días". Sin embargo, la abogada fue contundente al calificar su detención como una "flagrante violación del derecho internacional". Israel los acusó de cargos graves como "ayuda al enemigo en tiempo de guerra, contactos con un agente extranjero, pertenencia a una organización terrorista y ayuda a una organización terrorista". Tanto Abu Keshek como Avila niegan estas acusaciones.
Lo que más preocupa a las organizaciones defensoras de derechos humanos son las condiciones en que fueron mantenidos. Según Adalah, los activistas permanecieron en "aislamiento total en condiciones punitivas" a pesar de que su misión era puramente civil. Se reportaron interrogatorios de ocho horas diarias, iluminación artificial constante las 24 horas en sus celdas y traslados sistemáticos con los ojos vendados. Abu Keshek incluso comenzó una huelga de hambre como protesta. La abogada Hadeel Abu Salih informó a AFP que el activista "había dejado de beber agua, además de la huelga de hambre que inició el jueves por la mañana", mientras enfrentaba interrogatorios casi todo el día sobre el contexto de la misión humanitaria.
Los gobiernos de España y Brasil rechazaron frontalmente la detención. Ambas naciones argumentaron que carecía de base legal y que Israel no presentó pruebas sólidas de los supuestos vínculos de los hombres con organizaciones terroristas. Desde la perspectiva de Adalah, el procedimiento fue descrito como "un proceso simulado sin fundamento jurídico, destinado a castigarlos por haber intentado impugnar el bloqueo ilegal de Israel".
Esta flotilla representaba el segundo intento de la Flotilla Global Sumud de llegar a Gaza. Un año atrás, en 2025, otro convoy similar fue interceptado con la presencia de figuras destacadas como la activista sueca Greta Thunberg y la eurodiputada franco-palestina Rima Hassan, todas detenidas y posteriormente liberadas. La flotilla de 2026 contaba con aproximadamente 50 barcos, y su interceptación el 29 de abril generó condenas de varios países europeos como Italia, Alemania y Turquía, que tenían ciudadanos a bordo.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



