España tensa con un crucero de hantavirus a la vista: tensión política antes de la evacuación en Canarias

El crucero MV Hondius llegará este fin de semana a Tenerife con más de 140 pasajeros después de un brote de hantavirus que ha dejado al menos tres muertos. El Gobierno español reveló el protocolo de evacuación que contempla que el barco no atraque sino que fondee en el mar, desde donde trasladarán a los pasajeros en lanchas y autobuses sellados. Las autoridades canarias y la oposición critican duramente la decisión de permitir la entrada del crucero a petición de la OMS.
A menos de 48 horas de que el crucero MV Hondius ancle en aguas españolas, la administración central ha presentado un plan minuciosamente detallado para evacuar a más de 140 pasajeros procedentes de una veintena de países. Según explicó Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad, el protocolo "ha sido avalado por la Ponencia de Salud Pública" tras coordinación con las comunidades autónomas. El barco llegará a Tenerife el domingo o lunes, dependiendo de las condiciones del clima, pero no entrará en puerto. Permanecerá anclado en el océano Atlántico frente a la isla, obligando a que los pasajeros sean trasladados en lanchas hasta tierra firme, una decisión solicitada por las propias autoridades canarias para minimizar el tiempo de exposición en la isla, donde viven cerca de un millón de personas.
El plan contempla una operación metódicamente coordinada. Los pasajeros solo podrán abandonar el barco cuando sus vuelos de repatriación estén listos para despegar. Desde el puerto de Granadilla serán trasladados en autobuses sellados hacia el aeropuerto principal de Tenerife, con conductores y personal de emergencia usando equipos de protección completos. Los vehículos entrarán directamente hasta la pista para facilitar el embarque inmediato. Estados Unidos confirmó el envío de un vuelo charter para sus 17 ciudadanos, mientras que Reino Unido hará lo propio con 23 pasajeros. España repatriará a 14 de sus nacionales en avión militar hacia el Hospital Gómez Ulla de Madrid, donde guardarán cuarentena obligatoria con pruebas PCR inmediatas y en la semana siguiente. Otros 13 pasajeros irán a Países Bajos, país de abanderamiento del barco.
Pero la gestión administrativa se ha convertido en campo de batalla política. Fernando Clavijo, presidente de las Islas Canarias, ha expresado su malestar porque el Gobierno central tomó la decisión sin su acuerdo. Argumentó que "ni había obligación jurídica de albergar ese buque, ni fue una decisión de la OMS, que no puede decidir sobre la autonomía de un Estado". Clavijo cuestionó por qué no se ejecutó la evacuación en Cabo Verde, donde el barco ya había hecho escala para sacar a enfermos. Por su parte, Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular en la oposición, pidió "todos los documentos técnicos" usados para justificar la decisión, describiendo la gestión como "un caos".
El barco zarpó desde Argentina el 1 de abril transportando 88 pasajeros y 61 tripulantes. Al menos tres personas han muerto por el brote a bordo, y tres más fueron evacuadas en Cabo Verde para ser hospitalizadas en Países Bajos. Una mujer española que estuvo en contacto con una de las víctimas fue hospitalizada en Alicante con síntomas compatibles, mientras que otros casos vinculados al crucero aparecieron en Suiza, Canadá y Chile. Según la OMS, la amenaza general para la población sigue siendo baja. La próxima fase será compleja: después de la evacuación de pasajeros, el barco continuará hacia Países Bajos con el número necesario de tripulantes, sin que hasta ahora se haya precisado si será desinfectado frente a las costas canarias.
Fuente original: France 24 - Europa



