España desaprovecha caballa y jurel: recetas olvidadas, desastre ecológico confirmado

Mientras merluza y salmón acaparan las mesas españolas, peces autóctonos y sostenibles como caballa y jurel desaparecen del consumo. Las cuotas de pesca solo se utilizan en un 16%, dejando millones de kilos sin aprovechar. El problema no es falta de recetas, sino desconocimiento de estas especies y preferencia por criar peces carnívoros en piscifactorías, lo que genera un círculo ecológicamente destructivo.
En España hay un desajuste preocupante entre lo que el mar ofrece y lo que la gente quiere comer. Mientras merluza y salmón reinan en las pescaderías y las mesas de los hogares, especies como la caballa y el jurel están prácticamente desapareciendo del consumo. La cifra que lo dice todo es que solo se está utilizando el 16% de las cuotas de pesca autorizadas para estas especies, lo que significa millones de kilos de pescado que quedan sin capturar.
El oceanógrafo Santiago Hernández de León describió la situación como un "desastre ecológico". Según él, el problema va más allá de lo que los consumidores comen en sus platos. La industria prefiere dedicarse a criar peces carnívoros como lubinas y atunes en piscifactorías, lo que genera una paradoja inquietante: para alimentar a estos depredadores de granja, se están pescando precisamente sardinas, jureles y caballas (que son herbívoros) para molerlos y dárselos como alimento. Es un ciclo que consume recursos sin sentido.
La solución podría estar en la cocina. Cocineros como Josean Alija sugieren recuperar preparaciones tradicionales sencillas que exalten estas especies, como el jurel a la bilbaína o simplemente a la plancha, platos que son deliciosos y económicos. Sin embargo, el problema tiene raíces más profundas. Una representante del sector de pescaderías lo resumió bien: "No es que la gente no sepa cocinarlos, es que cada vez menos gente sabe lo que es una caballa". El desconocimiento ha reemplazado a las recetas olvidadas.
Lo que está en juego es más que una preferencia gastronómica. Este patrón de consumo insostenible, donde se rechaza lo local y sostenible para perseguir especies menos abundantes, está amenazando el equilibrio del ecosistema marino.
Fuente original: La Guajira Noticias


