España cierra su espacio aéreo a aviones militares estadounidenses y reaviva tensión con Trump

El Gobierno español prohibió el uso de su espacio aéreo a vuelos militares de EE. UU. vinculados a operaciones contra Irán, una decisión que se suma a su negativa de permitir bases militares estadounidenses en territorio español. La medida responde a la postura crítica de Madrid frente a lo que considera una guerra "profundamente ilegal", generando una nueva fricción con Washington. Donald Trump ya ha amenazado con cortar relaciones comerciales con España por sus posturas sobre la OTAN e Irán.
Las tensiones entre Madrid y Washington alcanzan un nuevo nivel. El Gobierno español ordenó clausurar su espacio aéreo a los vuelos militares estadounidenses que participen en operaciones contra Irán, una decisión que profundiza el distanciamiento diplomático con la administración de Donald Trump. Según la ministra de Defensa, Margarita Robles, España comunicó "clarísimamente" a Estados Unidos desde el comienzo del conflicto que no autorizaría el empleo de sus bases ni el uso del espacio aéreo para operaciones relacionadas con la guerra. Robles subrayó que la posición española es "muy clara" y que el país considera la guerra "profundamente ilegal y profundamente injusta".
La prohibición se extiende a las bases aéreas de Rota y Morón, donde tampoco se permite que aviones estadounidenses despeguen hacia operaciones contra Irán, ni autoriza a aeronaves destacadas en otros países europeos a transitar por el espacio aéreo español para tales fines. Cabe aclarar que los vuelos comerciales normales no se ven afectados por esta medida.
El Gobierno de Pedro Sánchez ha mantenido una postura consistente de rechazo a las operaciones militares en Medio Oriente. En 2025 reconoció al Estado palestino junto con Irlanda y Noruega, y también se ha opuesto al asedio a Gaza. Esta posición, aunque respaldada por su Ejecutivo, ha enfrentado críticas del Partido Popular y otros sectores de la oposición española.
Para defender la decisión sin afectar las relaciones comerciales, el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, enfatizó que España no desea involucrarse en una guerra iniciada de manera "unilateral" y al margen de la legalidad internacional. Cuerpo señaló que las empresas españolas operan en igualdad de condiciones que otras compañías europeas en Estados Unidos y que el objetivo es mejorar las relaciones bilaterales. Además, anunció la apertura de dos nuevas oficinas económicas en Boston y Houston para apoyar la implantación de empresas españolas en el mercado estadounidense.
Sin embargo, Trump no ha disimulado su descontento. Hace poco más de un mes, el presidente estadounidense amenazó con cortar las relaciones comerciales con España, asegurando que la nación europea había sido "terrible". Trump afirmó haber ordenado a su equipo económico "cortar todos los tratos" con el país y dejó abierta la posibilidad de imponer un embargo total. El mandatario estadounidense señaló que tiene la facultad de frenar cualquier vínculo económico con España y que "todo negocio que tenga que ver con España" podría ser detenido. Incluso instruyó al secretario del Tesoro y a las autoridades comerciales a evaluar cómo penalizar al país europeo.
Trump también criticó la postura de España dentro de la OTAN, señalando que no cumple con el objetivo de destinar el 5% del PIB a defensa, una exigencia que Washington reitera constantemente y a la que Madrid se ha opuesto en múltiples ocasiones. Con esta nueva prohibición del espacio aéreo, las fricciones diplomáticas entre ambos países parecen estar lejos de resolverse.
Fuente original: France 24 - Europa



