Ese dolor en la espalda podría ser alerta de cáncer de próstata: qué síntomas no debes ignorar

El cáncer de próstata es el segundo más común en hombres, pero en etapas iniciales no presenta síntomas. La edad, antecedentes familiares y dieta rica en grasas animales aumentan el riesgo. Dolor en espalda, pelvis, problemas al orinar y eyaculación dolorosa son señales que requieren evaluación médica urgente, aunque pueden deberse a otras condiciones.
Un dolor sordo en la espalda, la cadera o la pelvis que no mejora con el paso de los días. Dificultades al orinar o sensación de ardor. Eyaculación dolorosa. Estos síntomas que muchos hombres ignoran o atribuyen a otras causas pueden ser una alerta importante de cáncer de próstata, la segunda forma de cáncer más común entre la población masculina, después del cáncer de piel.
El problema es que en las fases tempranas, esta enfermedad casi nunca se manifiesta con síntomas visibles. Cuando finalmente aparecen las señales de alerta, la enfermedad ya ha avanzado. Por eso los especialistas enfatizan la importancia de conocer los factores que elevan el riesgo y acudir a evaluaciones médicas periódicas, especialmente en hombres mayores de 50 años.
Según información del Departamento de Salud del Estado de Nueva York, los principales factores de riesgo son la edad avanzada y los antecedentes familiares. Un hombre cuyo padre o hermano padece cáncer de próstata duplica o triplica su riesgo ordinario. También influye la alimentación: el consumo elevado de grasas animales, especialmente de carnes rojas, se asocia con mayor propensión a desarrollar el tumor.
Otros síntomas que no debes ignorar incluyen interrupción o debilidad en el flujo urinario, dolor al orinar, sangre en la orina o el semen, y ese dolor persistente en la zona baja de la espalda. Pero aquí está el detalle importante: estos mismos síntomas pueden deberse a infecciones locales o a un agrandamiento benigno de la próstata, condición que afecta a más de la mitad de los hombres estadounidenses mayores de 60 años.
Para descartar o confirmar cáncer de próstata, los médicos emplean principalmente dos pruebas iniciales: el examen digital del recto, donde el profesional palpa la glándula a través del recto con un dedo enguantado, y una prueba de sangre que mide el antígeno específico de la próstata (PSA), una proteína que la glándula produce naturalmente y cuyos niveles elevados pueden indicar un tumor, aunque también pueden aumentar por infecciones o inflamaciones benignas.
Si estas pruebas muestran algo anormal, el médico solicita exámenes complementarios más complejos como biopsias, ultrasonidos o radiografías. En caso de diagnóstico positivo, las autoridades sanitarias recomiendan obtener una segunda opinión con especialistas en oncología, urología o radioterapia antes de comenzar cualquier tratamiento. En Colombia, este tipo de validaciones médicas dependerá de tu plan con la EPS, aunque muchas coberturas incluyen esta consulta adicional.
El tratamiento varía según la edad del paciente, su estado de salud general y el avance de la enfermedad. Puede incluir cirugía, radioterapia, terapia hormonal o una combinación de estas. Para hombres mayores de 70 años, algunos urólogos sugieren la vigilancia activa en lugar de intervención inmediata, considerando que los riesgos quirúrgicos pueden superar los beneficios. La clave está en evaluar detalladamente cada opción con tu proveedor de salud.
Fuente original: El Tiempo - Salud