En Santa Marta, encontrar arriendo se vuelve cada vez más difícil: habitaciones a 900 mil pesos

El mercado de arrendos en Santa Marta vive una crisis de accesibilidad. Habitaciones simples oscilan entre 600 mil y 1.5 millones de pesos, mientras que para 2026 se autoriza un aumento máximo del 5.1 por ciento. Estudiantes foráneos y trabajadores independientes son los más golpeados, con arriendos que consumen casi la mitad de sus ingresos mensuales.
En Santa Marta la búsqueda de un arriendo económico se parece cada vez más a una carrera de obstáculos. Cientos de familias, estudiantes y trabajadores reportan que los precios de vivienda no paran de crecer, especialmente en zonas cercanas a universidades, centros comerciales y áreas turísticas donde antes era posible encontrar opciones más modestas.
Un recorrido por plataformas digitales y conversaciones con estudiantes y propietarios revela el panorama: habitaciones de una sola pieza van desde 600 mil pesos, mientras que apartamentos de dos o tres habitaciones alcanzan hasta 1.5 millones de pesos mensuales. Para contexto, el aumento autorizado en los arriendos de vivienda urbana para 2026 quedó fijado en un máximo del 5.1 por ciento, según el Índice de Precios al Consumidor reportado por el DANE.
Aunque legalmente el ajuste es válido, muchos samarios sienten que el incremento sigue lastimando sus bolsillos en medio de un costo de vida ya de por sí elevado. La situación es particularmente dura para estudiantes foráneos y trabajadores independientes, quienes ven cómo una porción importante de sus ingresos se esfuma únicamente en el pago de vivienda. "Para una persona con el salario mínimo si es complicado, mira yo estudio y pago 900 mil por una sola habitación, me cubriría casi la mitad sin tener en cuenta la comida el transporte y lo demás", comenta Emileth, estudiante universitaria.
Desde la perspectiva de los arrendadores, hay varios factores detrás del alza. El reciente incremento del salario mínimo ha sido usado como referencia por muchos dueños de inmuebles para ajustar sus precios. "Si subieron, si subió el salario mínimo sube todo, yo lo he notado porque cuando puse el precio en el que debería colocar los apartamentos, pues salí por las calles viendo en cuento lo estaban colocando las personas, teniendo en cuentas las habitaciones y el tema de los servicios", explica Liris, arrendataria.
Mientras el costo de los arriendos continúa su escalada, muchas familias samarias aseguran sentirse atrapadas. Para algunos, independizarse, estudiar o incluso vivir en ciertos sectores de la ciudad se está convirtiendo en un reto casi imposible de alcanzar.
Fuente original: Santa Marta Al Día
