Empresarios y políticos exigen al Gobierno respuesta contundente tras atentado terrorista en el suroccidente

El atentado terrorista en la vía Panamericana encendió las alarmas en sectores empresariales y políticos del país. Gremios del Valle del Cauca, Cauca y Nariño exigieron una respuesta inmediata del Gobierno con recursos para garantizar seguridad en la región. Candidatos presidenciales, alcaldes y congresistas se pronunciaron criticando las políticas de seguridad actual y pidiendo una intervención más decidida del Estado.
El atentado terrorista en la vía Panamericana no dejó indiferente a nadie. Desde sectores empresariales hasta figuras políticas de diferentes tendencias, todos se unieron en un clamor: el Gobierno nacional necesita actuar con contundencia en el suroccidente.
Los gremios empresariales fueron de los primeros en levantar la voz. El comité intergremial y empresarial del Valle del Cauca, junto con el Consejo Gremial y Empresarial del Cauca y Nariño, rechazaron categóricamente los actos terroristas y violentos en la región. En un comunicado conjunto expresaron: "Exigimos al Gobierno nacional una respuesta inmediata, con los recursos necesarios para garantizar la seguridad en la región".
Los candidatos presidenciales también saltaron a la arena pública. Paloma Valencia apuntó directamente hacia las políticas de seguridad actual al afirmar: "Esta no es una violencia estructural, esto es consecuencia de las políticas de la Paz Total". Abelardo de la Espriella, por su parte, se sumó al rechazo con un mensaje cargado de indignación: "Cuánta cobardía del narcoterrorismo, miserables infames que están acabando con la gente".
Las autoridades locales también expresaron su solidaridad con las víctimas. Andrés Julián Rendón, gobernador de Antioquia, escribió: "Desde Antioquia enviamos un abrazo solidario al Departamento del Cauca ante esta nueva escalada de terror". Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín, fue más directo en su crítica: "Ese es el resultado de la mal llamada 'Paz Total'". Por su lado, Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá, planteó el problema de manera más amplia: "La situación de inseguridad en todo el país es grave y exige medidas urgentes. Más allá de las diferencias políticas, enfrentar a los grupos armados debería ser un propósito nacional".
Las críticas también vinieron desde figuras políticas de trayectoria. El expresidente Álvaro Uribe Vélez expresó su preocupación sobre la magnitud del fenómeno: "Nunca pensé que volviéramos a tener esas tragedias que suceden a diario en Colombia. Llevamos 45 masacres en el año, eso del Cauca es un acto terrorista de la mayor gravedad mundial". El congresista Hernán Cadavid agregó datos que alarman: "Hoy Colombia tiene más de 28,000 hombres en armas, superaron de lejos a las Fuerzas Militares en capacidad, en tecnología". El senador Esteban Quintero fue aún más crítico al comparar: "Estamos devolviéndonos al momento antes de que llegara el presidente Álvaro Uribe Vélez, estamos secuestrados en nuestros territorios, donde los homicidios eran supremamente altos, donde el terrorismo se había apoderado de Colombia".
El denominador común en todos estos pronunciamientos es claro: exigen una intervención más decidida del Gobierno nacional para recuperar el control y la seguridad en una región que atraviesa un momento crítico.
Fuente original: Telemedellín


