Empresarios, agricultores y comerciantes presentan sus planes para reactivar la economía y recuperar empleos

Tres de las principales agremiaciones empresariales del país expusieron sus propuestas para reactivar la economía tras la pandemia. Las iniciativas coinciden en la necesidad de impulsar el consumo nacional, fortalecer las pequeñas y medianas empresas, acelerar la construcción de obras públicas y simplificar los trámites para formalizar negocios. Todos enfatizan que se requiere coordinación entre el Gobierno y los sectores productivos para lograr una recuperación efectiva del empleo.
Con el inicio de la reapertura económica en el país, las tres principales agremiaciones empresariales han puesto sobre la mesa sus estrategias para enfrentar el desempleo y reactivar el consumo. La propuesta de cada gremio refleja una preocupación común: lograr que las empresas vuelvan a funcionar con normalidad y que los colombianos recobren el poder de compra perdido durante la pandemia.
Bruce Mac Master, presidente de la Andi, insiste en que las compañías deben estar al centro de la estrategia de reactivación. Según su visión, se necesita un paquete completo de medidas que incluya políticas de desarrollo empresarial, programas de compras públicas enfocados en lo nacional, fortalecimiento de las cadenas locales y un plan de rescate financiero para las empresas más golpeadas. Mac Master también subraya que "la urgencia de la situación no nos puede hacer olvidar de los ajustes en la legislación laboral, que permitan que esta se adapte a las circunstancias actuales, no solo de crisis, sino en general con un sistema menos complejo que permita el ingreso de nuevas personas al mercado laboral formal".
Desde la Sociedad de Agricultores de Colombia, Jorge Enrique Bedoya plantea un enfoque diferente pero complementario. Para él, la clave está en dos pilares: las obras públicas y la apertura completa de comercios. Bedoya señala que cada inversión en infraestructura no solo crea empleo directo, sino que genera un efecto multiplicador en otros sectores que necesitan maquinaria e insumos. El sector construcción, que emplea más de 1.500.000 trabajadores, puede ser el motor de la recuperación. Bedoya asegura que "por cada $1.000 millones invertidos en vías terciarias, según datos del Ministerio de Transporte, se generarían 290 empleos, es decir, ingresos para 290 personas y sus familias, quienes son consumidores que vuelven a demandar productos".
Ambos líderes coinciden en el impulso al consumo nacional. Mac Master propone estimular a consumidores, empresas y al Estado a comprar productos colombianos, lo que generaría un círculo virtuoso de liquidez y protección del empleo. Sin embargo, ambos advierten que los programas de apoyo del Gobierno, aunque necesarios, "requieren continuidad y recursos en el ámbito gubernamental", según afirmó Mac Master, quien además pidió "mayor rapidez en la entrega de los recursos y las ayudas a las empresas".
Bedoya agrega una preocupación social importante: destaca la necesidad de invertir en mujeres rurales, que ascienden a 5,8 millones en el campo colombiano y son fuente clave de ingresos para sus hogares. También solicita un régimen laboral especial para el trabajador rural que le permita dignidad y estabilidad.
Desde el sector comercial, Jaime Alberto Cabal Sanclemente, presidente de Fenalco, presentó una propuesta más ambiciosa con once ejes estratégicos. Entre los más relevantes están procesos acelerados para formalizar empresas y empleados, la creación de un fondo especial para reconstruir el tejido empresarial, fortalecimiento de emprendimiento e innovación, y cambios en la Ley de Insolvencia Empresarial para facilitar la recuperación de negocios en dificultades. Cabal señaló que "se requiere que a través del Congreso se haga expedito un plan completo de activación económica, conjuntamente con el Gobierno, los gremios, las centrales obreras y toda la sociedad civil colombiana".
Aunque las propuestas varían en énfasis, todas apuntan a un mensaje similar: la reactivación requiere acciones coordinadas que combinen apoyo directo a empresas, inversión en infraestructura, simplificación de trámites y estímulos al consumo. Para los gremios, el momento es crítico y la respuesta debe ser rápida y decisiva.
Fuente original: El Colombiano - Tendencias