Empleo en enero: ¿mejora real o ilusión estadística? Expertos cuestionan las cifras

El desempleo bajó a 10,9% en enero, pero expertos advierten que la mejora es engañosa. El 60% de los nuevos empleos son trabajadores por cuenta propia, no contrataciones formales. Además, menos personas buscan trabajo, lo que explica la caída del desempleo más que una verdadera creación de puestos. Sin inversión privada sostenida, el empleo podría entrar en retroceso.
Los números que reportó el Dane en enero parecían buenos: 23.227.000 personas ocupadas versus 22.903.000 en el mismo mes del año pasado, y una tasa de desempleo que bajó de 11,6% a 10,9%. Cuando alguien ve estos números en un titular, piensa que el mercado laboral mejora. Pero cuando miras más de cerca, la película es otra.
Gonzalo Hernández, quien fue exviceministro técnico de Hacienda hasta mayo de 2023, publicó un análisis en El Espectador donde prende las alarmas. Dice que aunque se crearon 324.000 empleos en enero de 2026 comparado con enero de 2025, el problema está en la composición: el 60% de esos nuevos ocupados son personas que trabajan por cuenta propia, no empleados contratados por empresas. En otras palabras, más gente que se convierte en vendedor ambulante, transportista independiente o prestador de servicios por su cuenta, no porque quiera sino porque no encuentra empleo formal. Esto tiene sentido en una economía que crece apenas 2,6%, impulsada principalmente por gasto público mientras la inversión privada se estanca. "No solo importa el cuánto del crecimiento, sino el cómo", enfatizó Hernández.
El centro de estudios Anif clavó más profundo aún. Su informe, que lleva por título "Las apariencias engañan: resultados de empleo para enero 2026", revela que la caída del desempleo no se debe a una oleada de contrataciones. Al contrario, lo que pasó es que menos personas buscaron trabajo. Imagínalo así: si 100 personas desempleadas dejan de buscar trabajo porque se desaniman, la tasa de desempleo baja estadísticamente aunque nadie haya conseguido empleo nuevo. Eso es lo que muestra el análisis: la Tasa Global de Participación bajó, es decir, hay menos gente en el mercado laboral buscando oportunidades.
Los números lo confirman. Mientras en enero de 2025 se crearon 878.000 empleos frente al año anterior, en enero de 2026 la cifra se desplomó a 324.000. Pero lo que más preocupa a los analistas es lo que pasó con los pequeños empleadores. Este segmento, directamente afectado por el alza del salario mínimo, se vio golpeado: pasó de 422.000 en enero de 2025 a apenas 1.700 un año después. Eso no es una desaceleración: es un colapso.
Además, la composición del empleo cambió hacia lo informal. Bajó la cantidad de obreros y empleados en empresas privadas mientras crecieron ocupaciones con mayor riesgo de informalidad. El aparato productivo del país no está absorbiendo más trabajadores; por el contrario, la gente está saliendo del mercado laboral. Sin inversión privada constante que genere empleos de calidad, los analistas temen que incluso el empleo informal pueda retroceder en los próximos meses.
Entonces, ¿qué nos deja enero de 2026? Un país que reporta menor desempleo pero no necesariamente porque haya más oportunidades, sino porque hay menos gente buscando. Es como decir que bajó la presión arterial porque alguien ya no se toma el pulso. Las cifras principales mejoraron, pero el debate serio está en la calidad de esos empleos y si realmente son sostenibles.
Fuente original: El Colombiano - Negocios