Empalme tenso: De la Espriella llega con seis condiciones y sin presidentes en la sala

Hoy arranca el primer encuentro oficial del proceso de transición entre el gobierno Petro y el equipo de Abelardo de la Espriella en la Casa de Nariño, pero marcado por desconfianza mutua. El vicepresidente electo José Manuel Restrepo puso seis condiciones para avanzar, incluyendo canales permanentes de comunicación, enlaces técnicos en cada entidad y protocolos para información sensible. Ninguno de los dos presidentes asistirá a la reunión, y desde el equipo entrante persisten dudas sobre la información que recibirá la administración, especialmente sobre compras militares por entre 8 y 13 billones de pesos.
La transición presidencial colombiana entra en su fase más delicada. A las diez de la mañana de hoy se reúnen por primera vez delegados del gobierno saliente de Gustavo Petro con representantes del mandatario electo Abelardo de la Espriella en la Casa de Nariño. Pero esta reunión, que debería ser un encuentro protocolario, refleja un ambiente cargado de desconfianza, acusaciones cruzadas y una serie de condiciones que el equipo entrante puso sobre la mesa para que el proceso avance.
Lo inusual empieza por lo obvio: ninguno de los dos presidentes estará presente. Petro continúa en Roma mientras que De la Espriella, en una decisión sin precedentes en transiciones recientes, anunció hace días que no pisará la Casa de Nariño antes de su posesión el 7 de agosto. Quien sí liderará la delegación entrante será el vicepresidente electo José Manuel Restrepo, mientras que del lado del gobierno actual estará Germán Ávila, ministro de Hacienda y coordinador del empalme.
Ávila fue claro en sus intenciones hace días: "no hay cogobierno" mientras dura la transición y el ejecutivo mantiene todas sus funciones. Agregó que "podemos hacer dos tipos de empalme: uno confrontacional o uno tranquilo. No hemos percibido que esa sea la intención del nuevo Gobierno". Pero esas palabras quedaron cortas ante el escándalo que armó el excandidato presidencial Iván Cepeda, quien invitó a sus votantes a la "desobediencia civil pacífica" contra alguien que, según él, "no responde a la defensa de la soberanía nacional", refiriéndose a la nacionalidad estadounidense de De la Espriella.
Del lado del equipo entrante, Restrepo publicó seis condiciones para que la transición funcione con "serenidad y firmeza". Primero pide activar formalmente el equipo coordinador entre Ávila y su coordinación. Segundo, que cada entidad designe dos funcionarios como enlaces técnicos. Tercero, que se deje claro que la responsabilidad administrativa sigue siendo de los actuales dirigentes. Cuarto, que toda la información tenga formatos estandarizados y trazables. Quinto, acordar un cronograma de entregas con cada entidad. Y sexto, establecer protocolos especiales para información sensible. También pidió que la Procuraduría y la Contraloría acompañen el proceso para garantizar transparencia.
Lo más delicado está en el fondo de la desconfianza. Enrique Gómez, senador electo y cercano a De la Espriella, ya había enviado 167 derechos de petición a todas las entidades del nivel central porque, en sus palabras, "no vamos a permitir que se oculte el cáncer de la corrupción". Restrepo, por su parte, señaló que le preocupa especialmente el Ministerio de Defensa, donde el gobierno saliente habría tomado decisiones de última hora sobre compra de equipamiento militar por entre 8 y 13 billones de pesos. Según explicó en La FM, "no son decisiones millonarias, sino billonarias. Detrás de esas grandes compras hay dudas. Son hechas a última hora y son compromisos gigantescos que dejan al gobierno entrante, sobre la base de negociaciones donde existen inquietudes sobre cómo ha sido el proceso". También cuestionó nombramientos provisionales en la Cancillería que podrían significar un "atornillamiento" de personas cercanas al gobierno actual.
Legalmente, la transición está regulada por la Ley 951 de 2005, que obliga a los funcionarios a entregar informes detallados sobre el estado financiero, administrativo y operativo de cada entidad. El presidente entrante tendrá 30 días hábiles para revisar esa documentación. Para esta tarea, De la Espriella anunció un equipo de alrededor de 1.300 personas distribuidas en 22 mesas técnicas que cubrirán los 19 ministerios, el Dapre, Función Pública y Prosperidad Social. Lideran esta revisión nombres como Iván Sánchez en Salud, Miguel Gómez Martínez en Hacienda, Viviane Morales en Educación e Indalecio Dangond en Agricultura.
El analista político Carlos Arias considera que este empalme tiene "una hoja de ruta clara y centrada en la transparencia", e incluso el Banco Interamericano de Desarrollo contribuyó con recursos no solo para acompañar sino para hacer seguimiento. Pero de todas formas, la polarización de la campaña electoral sigue envolviendo cada paso de esta transición que apenas comienza.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
