"El verano no se enfrenta cuando llega": la lección de un ganadero con cinco décadas de experiencia

Luis Alberto "El Muñe" Monsalvo, ganadero del Caribe con más de 50 años en el oficio, advierte que el Fenómeno del Niño no es sorpresa sino una prueba de preparación. Para él, la diferencia no está en tener más tierra o animales, sino en trabajar con disciplina, usar tecnología y anticiparse a los cambios climáticos. Su mensaje es claro: quien no se prepara con tiempo, lo pagará en el bolsillo.
En el Caribe colombiano, los ganaderos ya sienten aproximarse el Fenómeno del Niño, ese verano intenso que trae consigo sequías y escasez de agua. No es algo nuevo en la región, pero sigue siendo motivo de preocupación. Luis Alberto Monsalvo Ramírez, conocido en todo el territorio como "El Muñe", ve las cosas desde otra perspectiva: para él, lo que se viene no es una sorpresa desagradable, sino una prueba de cuán preparado está cada productor.
Con más de cinco décadas trabajando el ganado, "El Muñe" tiene una visión clara del panorama. El clima seguirá siendo desafiante para el campo colombiano, eso es seguro, pero lo que realmente marca la diferencia es cómo se trabaja. "Hace muchos años el ganadero dependía solo de la experiencia. Y la experiencia sigue siendo importante, pero ya no es suficiente. Hoy hay que estar encima del negocio, mirar, entender lo que pasa en la finca y saber tomar decisiones a tiempo. La tecnología llegó para quedarse, pero esto también es de estar pendiente, de conocer el ganado y el terreno", asegura.
Su propia ganadería es ejemplo vivo de esa evolución. Ha combinado genética mejorada, técnicas de reproducción avanzadas, un manejo organizado de los potreros y energías renovables. El resultado no es solo mayor producción, sino la capacidad de resistir cuando el clima aprieta. Esa es la diferencia entre quien prospera y quien sufre.
Para "El Muñe", la clave está en no esperar a que el verano llegue para actionar. "Los veranos fuertes van a seguir llegando. Aquí lo que hay que hacer es producir comida para los animales con tiempo, cuidar el agua y tener ganado que aguante. El que deja todo para última hora, pierde", sostiene. En su análisis, uno de los grandes problemas del campo es que muchos productores aún no trabajan con esa mentalidad de anticipación. No es cuestión de falta de tierra o de animales, sino de falta de orden y disciplina. "Esto no es solo tener vacas. Esto es manejar bien la finca, saber qué tiene uno, qué produce y cómo lo puede mejorar. El que no organiza, no avanza".
También advierte que la ganadería debe seguir evolucionando, pero de manera práctica y accesible. "Hoy el que trabaja en una finca tiene que entender mejor lo que hace. Saber cuidar el ganado, manejarlo bien, producir mejor. Esto ha cambiado mucho y el que no cambia, se queda". Su mensaje para los ganaderos de la región es directo y sin rodeos: "El verano no se enfrenta cuando llega, se enfrenta meses antes. El que se prepara, lo pasa. El que no, lo siente en el bolsillo".
En un momento en que el clima se vuelve cada vez más exigente, la experiencia de "El Muñe" resume una verdad incómoda para muchos: la ganadería no depende del invierno o del verano, sino de la disciplina y el trabajo constante.
Fuente original: La Guajira Noticias

