ÚltimasNoticias Colombia

Colombia

El plan de De La Espriella: deseos sin cifras ni cómo pagarlos

Fuente: Diario del Norte

El candidato Abelardo De La Espriella presenta lo que llama 'Patria Milagro', pero según el análisis, se trata más de una lista de promesas que de un verdadero plan de gobierno. Las propuestas carecen de mecanismos concretos, proyecciones fiscales o cronogramas de implementación. Reducir el Estado en un 40%, erradicar coca, construir megacárceles y lograr crecimiento del 6% son objetivos que suenan bien en campaña pero carecen de cómo ejecutarse y financiarse.

Cuando uno lee con cuidado el plan que Abelardo De La Espriella bautizó como 'Patria Milagro', lo primero que salta a la vista es precisamente esa palabra: milagro. El candidato no entrega un plan de gobierno en el sentido técnico, sino una colección de anhelos que cualquier persona sin experiencia institucional podría escribir en una tarde. La diferencia es que quien aspira a gobernar debe responder por lo que promete, y eso es lo que falta aquí.

Tomemos el ejemplo más evidente. Reduce el Estado en un 40 por ciento y elimina más de 700 mil empleados públicos, pero ignora un detalle incómodo: Colombia tiene una informalidad que supera el 60 por ciento de sus trabajadores y un mercado laboral privado que no tiene capacidad de absorber esa cantidad de gente. Cuando le preguntan de dónde salen esos empleos, la respuesta es que la empresa privada los creará. Es decir, confianza pura sin mecanismos, incentivos ni plazos reales.

Otro punto que merece escrutinio son las diez megacárceles. El Ministerio de Justicia dice que cada cupo carcelario cuesta alrededor de 160 millones de pesos; 40 mil cupos nuevos sumarían 6,4 billones. El candidato resuelve esto asegurando que "los empresarios pondrán la plata porque el Estado no la tendrá". Traducción: renuncia a que el Estado maneje la seguridad y carcela infraestructura penitenciaria a inversionistas privados por 80 años. No es eficiencia; es abdicar de una función fundamental del Estado de derecho.

En drogas promete erradicar 330 mil hectáreas de coca. Los números históricos son sobrios: entre 1994 y 2023, Colombia erradicó forzosamente 3 millones de hectáreas sin resolver el problema. Hacerlo de nuevo con fumigación y bombardeos, desplazando campesinos y generando daño ambiental, no es un plan de seguridad sino una consigna de campaña disfrazada de técnica.

Sobre la JEP califica como "bodrio" y promete eliminarla, omitiendo que fue incorporada mediante una reforma constitucional compleja que su eliminación requeriría revertir. Además, desmontar la JEP reactivaría la competencia de la Corte Penal Internacional, afectando a miembros de la Fuerza Pública que se sometieron voluntariamente. Es una promesa bonita que el derecho colombiano e internacional hacen prácticamente imposible de cumplir sin consecuencias graves.

El plan de salud habla de un "choque" de 10 billones y auditorías internacionales, pero no explica cómo pagar ni cómo reestructurar el Adres. En educación propone enseñanza basada en filosofía estoica para eliminar lo que llama "educación ideologizada", cuando el estoicismo mismo es una ideología que predica la resignación ante lo inevitable. Lo que necesita la educación colombiana es inversión, cierre de brechas regionales y maestros con salarios dignos, no cambios en el pensum.

Lo que realmente falta son las respuestas básicas: cuánto cuesta, quién lo paga, en cuánto tiempo y qué evidencia respalda que funcionará. Sin eso, 'Patria Milagro' es lo que su nombre promete: una política de fe. Y la fe no se discute en una campaña; se profesa. En política, prometer sin demostrar no es liderazgo. Es populismo con buenas intenciones.

Fuente original: Diario del Norte

Noticias relacionadas