El peso se revalúa: el dólar cuesta $750 menos de lo que el Banco de la República predijo
Hace un año el Banco de la República proyectaba un dólar a $4.106,59, pero hoy cotiza en $3.357,01. Esta revaluación del peso colombiano responde principalmente a la confianza generada por los resultados electorales y a las tasas de interés del 12% que subió el Banco de la República. El fenómeno beneficia a importadores y personas con deudas en dólares, pero perjudica a exportadores. Colombia tiene la moneda emergente con mejor desempeño frente al dólar en las últimas semanas.
Hace exactamente un año, un dólar le costaba al colombiano promedio $4.006,40. Con esa plata podía comprarse un chocoramo y un tinto tranquilamente. Hoy ese mismo dólar vale $3.357,01. Solo le alcanza para el chocoramo. Detrás de esa diferencia de casi $650 está un fenómeno económico que pocos entienden pero que afecta directamente sus bolsillos: la revaluación del peso.
Lo más sorprendente es que el dólar está aún más barato de lo que esperaban los tecnócratas del Banco de la República. Hace un año, en su Encuesta de Expectativas Económicas, proyectaban que la divisa estaría en $4.106,59 para esta época. Se equivocaron por $750. El dólar cayó mucho más de lo previsto. Según los analistas, esto obedece a dos razones principales: primero, la confianza que generaron los resultados electorales recientes, y segundo, el alza de las tasas de interés que el Banco de la República llevó al 12% efectivo anual.
¿Cómo funciona eso? Mauricio Acevedo, estratega de divisas de Corficolombiana, lo explica con claridad. Los fondos de inversión internacionales pueden conseguir dinero muy barato en países como Suiza (con tasas del 0%) o Japón (del 1% anual). Luego traen ese dinero a Colombia, donde lo invierten en títulos que pagan el 12%. Es como si encontraras una gaseosa a $500 en otro país y la vendieras acá a $3.000. Ese diferencial atrae billones de dólares de inversión extranjera, lo que presiona al peso para arriba y el dólar para abajo.
Pero como en toda la economía, hay ganadores y perdedores. Los que ganan son los importadores, porque traer productos del exterior ahora es más barato. También ganan los viajeros y quienes tienen deudas en dólares. El Gobierno también se beneficia porque una moneda fuerte reduce la inflación importada y mejora la relación deuda-PIB. Sin embargo, los exportadores gritan de dolor. Si un cafetero vende 100 dólares, ahora recibe casi $650 menos en pesos que hace un año. Eso es brutal para sus márgenes de ganancia.
Lo interesante es que Colombia está ganando en la liga internacional. Entre el 22 de junio y el 2 de julio, el peso colombiano fue la moneda emergente con mejor desempeño frente al dólar, con una revaluación del 2,11%. Le ganó a potencias como el ringgit de Malasia (1,65%) y el rand de Sudáfrica (0,81%). Juan Pablo Vieira, CEO de JP Tactical Trading, asegura que "cerca de 95% de la reciente caída del dólar responde al fuerte aumento de esa confianza" de los inversionistas tras las elecciones.
Sin embargo, no todos ven que el dólar vaya a caer mucho más. Vieira sostiene que "ya está demasiado extendido y no tiene un espacio tan grande" para bajar más. Además, advierte que a mediano plazo, el mercado estará pendiente de qué tan bien ejecuta el nuevo Gobierno su agenda, especialmente en temas de gasto público, seguridad y lucha contra drogas. Francisco de la Cerca, economista senior de LarrainVial Research, es cauteloso: "Con cerca de 90% del gasto público blindado por disposiciones legales o contractuales, y sin mayoría legislativa de ninguna fuerza en el Congreso, el espacio para recortes de gasto discrecionales es estrecho. El mercado le dará el beneficio de la duda al inicio, pero hacia adelante será necesario dar señales concretas y creíbles sobre la consolidación fiscal".
Fuente original: La República - Finanzas