El oro toca máximos históricos mientras Trump amenaza aranceles e Irán
El precio del oro alcanzó un récord de más de 5.594 dólares por onza a finales de enero y acumula una subida del 20% en lo que va de 2025. Los inversores huyen hacia este metal como refugio ante la incertidumbre sobre los aranceles que Estados Unidos planea imponer y las tensiones con Irán sobre negociaciones nucleares. Cuando crece la incertidumbre geopolítica y económica, el oro se comporta como el colchón de seguridad del dinero.
En las últimas semanas, el oro ha vivido una carrera alcista que sorprende incluso a los analistas. El metal precioso tocó su máximo histórico de 5.594,82 dólares por onza el 29 de enero, y en lo que va de año ya ha ganado 20%. Para ponerlo en perspectiva: si hace un año compraste oro, hoy tu inversión valdría casi una cuarta parte más. Eso es un retorno que la mayoría de ahorros en el banco nunca te darían.
¿Qué explica este salto? La razón principal es el miedo. Los inversores, cuando sienten que algo malo puede ocurrir, corren a comprar oro. Es como el dinero que guardas bajo el colchón, pero en versión sofisticada. El oro no genera intereses ni dividendos, pero tampoco depende de que un banco o una empresa esté funcionando bien. Por eso, cuando hay incertidumbre política o económica, la gente lo quiere.
En este caso, el miedo tiene dos caras. La primera es Donald Trump anunciando que aumentará los aranceles (impuestos a las importaciones) de 10% a 15% o más para varios países, sin dar detalles claros. La segunda es la tensión con Irán sobre negociaciones nucleares. Esta semana hubo conversaciones en Ginebra entre delegados estadounidenses e iraníes, mientras Trump se pronunciaba sobre una posible intervención militar contra Irán. Cuando en Washington se habla de conflictos internacionales o de guerras comerciales, los mercados tiemblan.
Otro factor que ayuda al oro es el dólar estadounidense, que se ha debilitado. Cuando el dólar baja, el oro (que se cotiza en dólares) se vuelve más barato para los inversores que usan otras monedas, lo que aumenta la demanda global.
No es todo color de rosa para los metales preciosos. La plata cayó 2,2% esta semana, el paladio bajó 1,3%, y el platino se mantuvo sin cambios. El oro sigue siendo el favorito de los inversores asustados, pero incluso entre los metales hay ganadores y perdedores. Los mercados están atentos también a los datos de desempleo en Estados Unidos, que se publicarían durante el día, otro indicador clave que mueve los precios de todos los activos de refugio.
Fuente original: La República - Finanzas