El oro se desploma por el dólar fuerte, aunque tensiones en Oriente Medio generan incertidumbre
El oro cayó más del 1% esta semana mientras el dólar estadounidense alcanza su máximo en un mes, encareciendo el metal para compradores internacionales. A pesar de la escalada de conflictos en Oriente Medio que disparan los temores de inflación, los mercados apuestan a que la Reserva Federal mantendrá las tasas de interés altas, lo que desestimula la compra de activos que no generan rentabilidad como el oro. Otros metales preciosos también se desmoronaron, con caídas de hasta 7.5%.
El precio del oro bajó con fuerza el martes, cediendo 1,4% a US$5.252,05 la onza, mientras que los contratos de futuros para abril perdieron 0,9%. Esta caída puede parecer pequeña en porcentaje, pero en un metal tan cotizado representa movimientos significativos de dinero.
El culpable principal es el fortalecimiento del dólar estadounidense, que alcanzó máximos no vistos en más de un mes. Esto funciona así: cuando el dólar sube, el oro se encarece para cualquiera que compre con otras monedas, reduciendo la demanda global. Un dólar fuerte es como un impuesto invisible para compradores internacionales de oro.
Lo paradójico es que en estos días hay razones que normalmente harían subir el oro. Los conflictos en Oriente Medio han generado que el estrecho de Ormuz enfrente cierres de tráfico marítimo, haciendo dispararse los precios del petróleo y el gas. Cuando hay incertidumbre geopolítica, los inversionistas corren hacia el oro como refugio seguro. Pero esa lógica se ve contrapesada por otra: los mercados ahora creen que la Reserva Federal de Estados Unidos mantendrá las tasas de interés altas para frenar la inflación que estas tensiones podrían provocar.
Thu Lan Nguyen, analista de Commerzbank, lo resumió así: "Es probable que la caída de los precios se deba a que el mercado ahora da más importancia a los riesgos inflacionarios derivados de la guerra en Oriente Medio y, por lo tanto, eleva sus expectativas de tasas de interés. Esto también explica por qué el dólar estadounidense sigue ganando terreno". El oro, siendo un metal que no genera intereses, se vuelve menos atractivo cuando los bancos suben las tasas. Es decir, si los ahorros en dólar rinden más dinero, ¿para qué tener oro?
Los operadores de mercado ahora calculan que hay más del 60% de probabilidades de que las tasas se mantengan en junio, cuando hace poco era inferior al 45%. Este cambio en las expectativas golpeó al oro y arrastró a otros metales preciosos: la plata cayó 6,5%, el platino perdió 7,5% y el paladio bajó 4,1%.
Sin embargo, no todos los analistas han perdido la fe en el metal amarillo. BMI, una división de Fitch Solutions, mantiene que el oro podría romper su máximo histórico y alcanzar US$5.600 la onza en cuestión de días, siempre y cuando no haya señales de cese en el conflicto de Oriente Medio. La volatilidad del precio del oro en estos tiempos dependerá de cuál de estas fuerzas enfrentadas prevalezca: ¿el dólar fuerte y las tasas altas, o los temores por nuevas crisis geopolíticas?
Fuente original: La República - Finanzas