El oro se desmorona por tensiones con Irán y expectativas de tasas de interés altas
El precio del oro cayó 0,8% hasta 4.577 dólares la onza en medio de tensiones geopolíticas con Irán y el anuncio del presidente Trump sobre desviar barcos por el estrecho de Ormuz. Los analistas señalan que la fortaleza del dólar y el temor a una inflación impulsada por el petróleo están haciendo que los bancos centrales mantengan tasas de interés elevadas, lo que castiga al oro porque no genera intereses. Aunque el metal precioso ha perdido 12% desde que comenzó el conflicto, algunos inversores siguen comprando, confiados en que subirá a largo plazo.
En las últimas sesiones, el oro sigue bajo presión. El metal bajó 0,8% hasta alcanzar los 4.577 dólares por onza, completando así una segunda semana consecutiva de caídas. Sus compañeros metales preciosos también cedieron terreno: la plata retrocedió 1,4%, mientras que el platino y el paladio siguieron la misma tendencia a la baja.
El culpable principal de esta debilidad está en Washington y en Teherán. El presidente Donald Trump anunció el domingo que Estados Unidos comenzaría a desviar algunos buques comerciales (aquellos que no estén involucrados en el conflicto con Irán) a través del estratégico estrecho de Ormuz a partir del lunes. Aunque la noticia mantiene los precios del petróleo relativamente estables, los operadores de mercado están cuestionando si este plan es viable. Trump también sugirió el sábado que la última propuesta de paz de Irán podría no ser suficiente para satisfacerlo. Todo esto juega en contra del oro porque las tensiones geopolíticas que generan precios de energía elevados hacen que los bancos centrales mantengan las tasas de interés altas, algo que desanima a los inversores de oro (que no genera rendimientos ni intereses).
Desde una perspectiva más amplia, el panorama es desalentador. El precio del oro ha desplomado aproximadamente 12% desde que comenzó el conflicto a finales de febrero. Según Manav Modi, analista de materias primas de Motilal Oswal Financial Services, con sede en Mumbai, "la fortaleza del dólar y el temor a una inflación impulsada por el petróleo están provocando una oleada de señales restrictivas por parte de los principales bancos centrales". En otras palabras: mientras el dólar sea fuerte y los bancos centrales sigan subiendo tasas de interés para controlar la inflación, el oro seguirá bajo presión.
Sin embargo, hay señales que sugieren confianza en una recuperación eventual. A pesar de las caídas recientes, algunos compradores de gran envergadura no han parado de adquirir oro. Los bancos centrales incrementaron sus reservas de oro durante el primer trimestre al ritmo más rápido en más de un año, según datos del Consejo Mundial del Oro. Además, Tether Holdings SA, una empresa de criptomonedas, se ha convertido en el mayor poseedor de lingotes de oro conocido en el mundo, excluida banca y gobiernos, gracias a su estrategia continua de compras.
La semana que viene será crucial para definir el rumbo del oro. Los operadores estarán pendientes del anuncio sobre los planes de endeudamiento del Tesoro estadounidense para los próximos tres meses, intervenciones de miembros de la Reserva Federal, y especialmente del reporte de empleo mensual. Estos datos podrían revelar si los bancos centrales seguirán manteniendo tasas elevadas o si hay espacio para reducciones que beneficien al oro.
Fuente original: La República - Finanzas