El Niño Costero acecha el suroeste: qué es y cómo podría afectar a Colombia

Un fenómeno climático regional llamado El Niño Costero, caracterizado por el calentamiento anómalo del Pacífico cercano a la costa, podría aumentar gradualmente las lluvias en Cauca y Nariño. Aunque no es un El Niño clásico, el Ideam mantiene vigilancia sobre sus posibles efectos indirectos en Colombia. Mientras tanto, la probabilidad de que el país transite hacia condiciones neutrales del ENOS es del 60 % en los próximos meses, aunque existe riesgo de que un El Niño tradicional se forme más adelante.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, emitió una alerta especial el 4 de marzo de 2026 sobre un fenómeno climático regional conocido como El Niño Costero que podría impactar el suroccidente colombiano. Aunque sus efectos son más directos en Perú y Ecuador, este evento podría influir indirectamente en departamentos como Cauca y Nariño, donde el comportamiento de las lluvias depende mucho de lo que ocurra en el océano Pacífico cercano a la costa.
A diferencia del El Niño clásico, que puede afectar amplias zonas del territorio nacional, el El Niño Costero es un evento regional que concentra sus cambios en áreas costeras específicas. Lo que lo caracteriza es el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Esto significa que en el suroeste de Colombia los cambios en lluvia y atmósfera no serían generalizados, sino focalizados en zonas cercanas a la costa del Pacífico. Si las condiciones actuales se mantienen, se esperaría un aumento gradual de las precipitaciones en estas regiones.
El Ideam explicó que el monitoreo se realiza junto con organismos internacionales como la Organización Meteorológica Mundial y el Centro de Predicción Climática del NOAA. De acuerdo con estos organismos, existe una probabilidad del 60 % de que Colombia transite hacia condiciones neutrales del ENOS (El Niño-Oscilación del Sur) entre febrero y mayo. Esto significa que durante los próximos meses, el fenómeno tendría menores efectos sobre la lluvia y la temperatura, y el comportamiento atmosférico dependería más de los patrones habituales de la temporada.
Sin embargo, el panorama no es completamente tranquilizador. Los modelos de predicción internacional sugieren que la probabilidad de que se configure un evento de El Niño clásico aumenta gradualmente. Hacia abril y junio podría alcanzar el 30 %, y entre mayo y julio podría llegar al 40 %. Esto significa que aunque por ahora se espera neutralidad, existe riesgo de que un El Niño más intenso se forme en los próximos meses.
El Ideam advirtió también que la fiabilidad de los pronósticos climáticos es menor en esta época del año debido a lo que los expertos llaman "barrera de predictibilidad de la primavera", un fenómeno que limita la capacidad de los modelos para anticipar con precisión cómo evolucionarán las señales del ENOS. Por esa razón, la entidad mantendrá una vigilancia permanente de las condiciones océano-atmosféricas para ver si se cumplen los criterios necesarios para declarar oficialmente la presencia de El Niño en Colombia, algo que requiere cinco trimestres móviles consecutivos de observación.
Fuente original: El Tiempo - Vida