El misterio del Cristo que presuntamente le crece el pelo en la iglesia de San Francisco

En la iglesia de San Francisco de Bogotá existe una escultura del "Señor de la Agonía" que, según relatos de fieles, presenta un fenómeno inusual: cabello que aparentemente crece. Aunque muchos devotos afirman haber presenciado este evento sobrenatural, no hay comprobación científica del hecho. La figura, que data de hace más de 45 años en la iglesia y está hecha con cabello humano real, sigue siendo un punto de veneración que atrae a más de 100 visitantes diarios.
En el corazón de Bogotá, sobre la carrera séptima, la iglesia de San Francisco alberga una de las imágenes religiosas más enigmáticas de la ciudad. Se trata del "Señor de la Agonía", una representación de Jesucristo que ha generado intriga durante décadas por una característica peculiar: sus devotos aseguran que le crece el cabello de manera milagrosa. Lo singular de esta escultura es que posee cabello humano real, a diferencia de otras figuras religiosas que utilizan cabello fabricado en yeso.
La iglesia de San Francisco, construida en 1567 y declarada Monumento Nacional en 1975, se ha consolidado como centro de peregrinación especialmente durante la Semana Santa. El "Señor de la Agonía" fue donado a este templo hace más de 45 años y se ha convertido en uno de los símbolos de devoción más visitados, con un promedio de más de 100 personas que llegan cada día para verlo. Esta práctica de utilizar cabello humano en imágenes religiosas forma parte de tradiciones históricas del arte sacro, donde muchos fieles donaban sus cabellos como ofrenda para adornar representaciones de Cristo y los santos.
Aunque numerosos devotos y miembros de la comunidad franciscana respaldan los relatos sobre el crecimiento del cabello, la realidad es que no existe comprobación científica que sustente este fenómeno. Sin embargo, la fe en lo sobrenatural permanece arraigada entre quienes lo visitan. Algunos aseguran haber presenciado personalmente cómo el cabello ha aumentado en longitud, mientras que otros cuestionan si se trata simplemente de un mito alimentado por la sincera devoción de los creyentes.
El "Cristo que le crece el cabello" representa uno de esos misterios que habita en la frontera entre la fe y lo inexplicable. En una ciudad como Bogotá, donde conviven múltiples realidades y creencias, la imagen continúa siendo testimonio de la profunda religiosidad de quienes buscan lo sagrado dentro de las paredes de San Francisco.
Fuente original: El Tiempo - Vida