El hombre que entrenó ChatGPT: "No se trata de reemplazar personas, sino de hacerlas más productivas"

Andrew Mayne, comunicador científico de OpenAI y pionero en entrenar ChatGPT, visitó Medellín para hablar sobre el futuro del trabajo. Contrario a los miedos apocalípticos, asegura que la IA transformará los empleos como lo hizo el celular. Su mensaje central: las empresas deben formar a sus trabajadores para usar estas herramientas, no para ser reemplazados. También abordó temas como educación, medio ambiente y el potencial de América Latina en esta revolución tecnológica.
Andrew Mayne tiene un currículum que suena a ficción: fue mago profesional, escritor de novelas de suspenso, creador de contenido educativo y hasta presentó programas sobre tiburones en Discovery Channel. Su anécdota favorita ocurrió cuando usó inteligencia artificial para nadar junto a tiburones blancos en Australia sin ser atacado. "Usé IA para ayudarme a detectar dónde estaban y evitar que me comieran. Funcionó: todavía estoy aquí", bromeó durante su visita a Medellín.
Hoy Mayne es el comunicador científico de OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT. Fue el primer "prompt engineer" de la compañía, lo que significa que se encargó de diseñar las instrucciones y ejemplos que entrenaron los primeros modelos conversacionales que revolucionaron cómo interactuamos con la tecnología. Lo curioso es que nunca planeó trabajar en tech. "No me convertí en ingeniero de software hasta mis 40 años", explicó. Todo comenzó por curiosidad obsesiva: mientras otros apenas observaban GPT-2, él leía cada publicación de OpenAI para entender cómo la inteligencia artificial comprendía el lenguaje. "No lo veía desde las matemáticas, sino desde cómo comprendía el mundo", contó. Esa obsesión lo llevó a enviar ideas a la compañía hasta que lo contrataron en 2020, cuando OpenAI apenas tenía 150 personas.
El tema que más resonó durante su paso por Medellín fue la pregunta que todos hacen: ¿la IA nos va a dejar sin trabajo? Mayne rechaza los discursos apocalípticos. "Cada trabajo será transformado", afirmó, "pero eso ya ocurrió antes. Todos los trabajos cambiaron con el celular". Para él, el verdadero desafío no es que desaparezcan los empleos, sino la velocidad con la que las personas logren adaptarse. Por eso insiste en que las empresas deben capacitar a sus empleados para trabajar con IA, no para reemplazarlos. "No creo en sustituir personas con IA. Creo en ayudarles a usarla para que sean más productivas y valiosas", explicó. La inteligencia artificial puede liberar tiempo de tareas repetitivas, atención al cliente o búsqueda de información, permitiendo que la gente se concentre en cosas más estratégicas y creativas. "Si eres una persona creativa, usar IA te permitirá dedicar más tiempo a crear y menos tiempo a la ejecución", aseguró.
Sobre educación, Mayne propone equilibrio. Aunque apoyar que estudiantes y profesores aprendan a usar ChatGPT, insiste en que el pensamiento crítico sigue siendo insustituible. De hecho, durante su visita llevaba consigo un cuaderno y un esfero. "Mi herramienta favorita sigue siendo un cuaderno y un lápiz", comentó. "Hay que usar la inteligencia artificial, pero también apagarla y pensar por uno mismo". En su propia vida aplica lo mismo: usa IA para investigar, organizar ideas y editar, pero nunca la deja que escriba sus novelas. "Sería como tener un robot tocando guitarra por mí", bromeó.
Mayne también abordó la polémica ambiental. Reconoce que la IA demanda enormes cantidades de energía para los centros de datos, pero relativiza algunas críticas frecuentes. Según explicó, aunque estos centros consumen agua para refrigeración, en algunos casos usan menos que actividades cotidianas como campos de golf. Sin embargo, admitió que el crecimiento acelerado obligará a aumentar la capacidad energética en distintos países. "La demanda de energía es un tema grande", señaló, pero destacó que existe "mucha desinformación" sobre cómo funcionan estas infraestructuras. Las grandes compañías de IA están invirtiendo miles de millones en proyectos de energía para responder a este crecimiento.
En cuanto a América Latina, Mayne ve oportunidad. La región tiene una ventaja importante: comunidades jóvenes interesadas en experimentar y aprender rápido. Su visita a Medellín se dio en el marco de WOBI on AI & Business Transformation, una cumbre que reunió a cerca de 600 líderes empresariales para discutir cómo incorporar inteligencia artificial en sus procesos. Además de Mayne, participaron figuras como Terry Gutiérrez, directora de Tesla para Latinoamérica, y Nathan Furr, profesor de INSEAD. El objetivo fue proporcionar herramientas prácticas para que las empresas entiendan cómo adaptarse a los cambios que ya están ocurriendo en el mercado laboral.
Fuente original: El Colombiano - Tecnología


